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Emergencia hídrica: La bajante del Paraná genera problemas en el comercio de granos y los barcos cargan menos para circular

Los buques mercantes tienen que bajar el promedio de carga y deben alterar sus protocolos de carga y sus rutas de navegación para rellenar las bodegas.

Los niveles bajos del caudal del Paraná afectan a la actividad agroindustrial del polo Gran Rosario y Gran San Lorenzo. La altura del río es baja al punto de comprometer la circulación de los buques y de tener que cargar menor cantidad de mercadería para transitar de manera segura. Desde la Bolsa de Comercio advierten preocupación por los meses que siguen y de cómo afectará a los valores de exportación de granos de cara a la temporada de cosecha en marzo.

Otra de las consecuencias de la bajante impacta en al economía informal. Se estima que en toda la cuenca del Paraná hay entre 7500 y 10.000 pescadores, en la provincia de Santa Fe unos 2500. “Esta bajante extraordinaria trae aquello que uno invisibilizaba como un posible problema. Y siempre entre los más marginales suelen estar los pescadores que son un sector de la economía popular, informal” expresa Lisandro Arelovich, docente de la cátedra de Antropología Económica de la Facultad de Humanidades y Arte de la UNR.

El profesional explica que: “Algunos están insertos dentro de una cadena de valor que puede terminar en el mercado de exportación y los frigoríficos, pero un montón participan de otras cadenas de valor que siguen esta informalidad en la venta directa de peces a un consumidor final, o a bares, restaurantes o pescaderías. Estos volúmenes son inciertos, por ausencia de datos en los volúmenes de captura o incluso sobre el riesgo o no de que frente a la actual extracción en el contexto de bajante peligren los volúmenes de stock y renovación pesquero, que parecen alarmantes”.

Según los pronósticos del Instituto Nacional del Agua (INA), la situación de la bajante no se va a reponer por lo menos hasta finales de febrero o principios de marzo, lo cual “preocupa mucho porque esta debería ser la época de recomposición del caudal. El verano tanto en el sur de Brasil como en Argentina es una época lluviosa donde tiende a recomponerse los caudales, así que esta falta de agua que estamos recibiendo en diciembre y esta falta de lluvias preocupa por lo que nos deparen los próximos meses”.

Fuente: El ciudadano