Con una gestión integrada y una fuerte presencia territorial, el Fondo de Asistencia Educativa (FAE) de Rosario impulsa propuestas que van mucho más allá de las obras edilicias. Talleres, participación estudiantil, cultura urbana y espacios de contención forman parte de una política destinada a acompañar a niños, niñas y adolescentes en las escuelas de toda la ciudad.
Desde hace algunos años, el FAE Rosario amplió su mirada sobre las necesidades de las instituciones educativas. A las tareas vinculadas con la infraestructura escolar se sumaron programas socioeducativos que buscan abordar de manera integral las problemáticas y demandas de las comunidades educativas.
Franco Mendieta, responsable del área de Programas Socioeducativos y uno de los referentes del Área Joven, explicó que esta transformación comenzó durante la gestión de Rubén Rosa y continuó con la actual presidencia de Rocío Catalá.
“Antes el FAE era visto como un ente que cambiaba una canilla. Hoy trabajamos desde una mirada integral, con talleres pedagógicos y programas que acompañan las distintas realidades que atraviesan las escuelas”, señaló.
Entre las iniciativas destacadas aparece “Pintando Sueños”, una propuesta que involucra a toda la comunidad educativa y permite que artistas reconocidos de Rosario intervengan las paredes de los establecimientos junto a los estudiantes.
Una apuesta por la participación juvenil
En 2025 comenzó a consolidarse el Área Joven, con el objetivo de fortalecer el vínculo con centros de estudiantes y grupos de jóvenes. Giuliana Bessone, integrante del equipo, explicó que la iniciativa busca trabajar junto a los propios estudiantes para identificar las necesidades de cada escuela.
“La idea es que las propuestas no se impongan, sino que surjan de los propios chicos. Son ellos quienes conocen las problemáticas de sus compañeros y pueden plantear qué necesita cada comunidad educativa”, expresó.
En apenas tres meses, los encuentros de participación estudiantil pasaron de convocar a unas pocas instituciones a reunir a representantes de más de 15 escuelas de la ciudad.
Cultura, capacitación y espacios de contención
Las actividades incluyen capacitaciones en reanimación cardiopulmonar (RCP), talleres artísticos y propuestas vinculadas a la cultura urbana. Uno de los programas con mayor crecimiento es Cultura Freestyle, que ofrece un espacio para que los jóvenes se expresen a través de la música, la danza y distintas disciplinas artísticas.
“Una estudiante nos dijo que Cultura Freestyle la ayudó a atravesar situaciones difíciles y le permitió contar su historia de una manera que antes no conocía. Eso nos confirmó que estamos por el buen camino”, destacó Mendieta.
Desde el FAE remarcan que muchas de estas iniciativas cumplen también una función de contención social, especialmente en escuelas de los barrios periféricos, donde las necesidades son diferentes y los espacios de expresión resultan fundamentales.
Recursos municipales y trabajo territorial
Los referentes subrayaron que las acciones del organismo se sostienen íntegramente con recursos aportados por la Municipalidad de Rosario y destacaron el esfuerzo por garantizar una distribución equitativa de las inversiones.
“Trabajamos con la misma pasión tanto en las escuelas del centro como en las de los barrios. El objetivo es que todos los chicos tengan las mismas oportunidades”, señalaron.
Además, recordaron experiencias como la apertura de establecimientos educativos durante los sábados para desarrollar talleres y actividades recreativas, una iniciativa que permitió brindar alternativas a jóvenes que permanecían gran parte del tiempo en la calle.
“La juventud no está perdida”
Finalmente, desde el Área Joven destacaron la importancia de acompañar a las nuevas generaciones en un contexto complejo y de ofrecer herramientas culturales y pedagógicas como alternativa frente a la violencia.
“Queremos demostrar que la juventud no está perdida. Hay que tender la mano, ponerse en el lugar del otro y brindar oportunidades para que cada chico pueda encontrar su camino”, concluyó Mendieta.





