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Día Internacional de la enfermería: salvar vidas en la precariedad.

Mientras los trabajadores y las trabajadoras de la enfermería conmemoran en todo el mundo desde 1965 su día, esta profesión en nuestra región continúa siendo una de las que más sufren la falta de acción u omisión de los diferentes gobiernos. Enfermedades profesionales, riesgos a la salud, falta de reconocimiento, son parte de los problemas que enfrentan día a día, que con pandemia de por medio, se fueron agravando.

Para Jorge Bernal, enfermero en el policlínico PAMI II, e integrante de la junta interna de ATE PAMI, “el desgaste está presente día a día, entre compañeros notamos ese deterioro psicológico. Uno lleva por dentro procesos, son situaciones que nosotros naturalizamos pero fueron extremas y en algún punto salen, porque no son normales, en el comportamiento, con la caída de las defensas, o en el aumento del estrés laboral”.

Jorge hace 15 años que trabaja en la terapia intensiva coronaria del policlínico, “ahora la cantidad de casos disminuyeron notablemente, pero el flujo de trabajo sigue siendo bastante alto porque el flujo de las enfermedades crónicas siguen existiendo. En la pandemia no teníamos insumos adecuados, y hubo una alta demanda y notamos entre nosotros que hay situaciones que no son normales. En nuestro comportamiento, notamos que hay un estrés acumulado que ha perdurado a pesar que la pandemia ha disminuido”.

“Hubo momentos en que el personal no alcanzaba y atendimos muchos más pacientes por cada enfermero. Hoy estamos estables pero falta personal en el policlínico. Y ante la falta de personal se sacan de otros sectores”.

Respecto al reconocimiento, Jorge divide dos situaciones, “en nuestra institución puntual, el PAMI reconoce al licenciado como un profesional y le paga un adicional. Es una diferencia económica, pero después en el día a día en el trabajo no hay un reconocimiento activo por las tareas”. En ese sentido piensa que todo el reconocimiento que han tenido vino de la gente, “al principio de la pandemia cuando nos aplaudieron desde las ventanas”.

Entre los problemas de seguridad en su trabajo, dice que hay poco seguimiento en cuanto a la higiene y seguridad, “a los equipos profesionales, en PAMI hace ocho o nueve años que no nos compra ropa de trabajo. Sí tenemos controles periódicos por parte de la ART, una vez al año, pero tenemos muchas enfermedades profesionales, montón de patologías propias de la profesión, donde no hay un control como para prevenir antes que se hagan enfermedades crónicas”.

Precariedad que cercena el derecho de otrxs.

Dentro de las enfermedades profesionales, los trabajadores citan cardiopatías, depresión, trastornos de ansiedad y consumo de sustancias, problemas físicos vinculados a los movimientos repetidos, trastornos posturales, trombosis y problemas circulatorios por estar mucho tiempo de pie.

En otro lugar de trabajo, Gustavo Sayago, enfermero profesional en el Hospital Geriátrico Provincial de Rosario, sostiene que en estos tiempos “ayudó mucho estar unidos, juntos”.

Gustavo es enfermero hace más de 18 años y hace 11 que trabaja en el Geriátrico. En cuanto a lo que se trabajó en la pandemia, opina que “la primer ola fue problemática, y se trabajó a destajo y hemos perdido compañeros. Las condiciones no fueron muy buenas en cuanto a la parte de la bioseguridad y muchas veces faltó material”.

Sobre el reconocimiento a la labor que salva vidas opina que “siempre tenemos el cariño de la gente, con muchas cosas en cuanto al afecto” pero lo que es reconocimiento laboral, “todavía lo estamos esperando. Quedaron muy por abajo los sueldos en cuanto a lo que se hace día a día. Lo que sí, los enfermeros trabajamos la mayoría con doble empleo y en épocas de pandemia se vio reflejado, aún tenemos resabios de lo que fueron las diferentes olas de la enfermedad”.

Regina Bianchi, Licenciada en enfermería y Secretaria de Acción Política de ATE Rosario hace 9 años  que trabaja en Atención Primaria de la Salud. “Desempeño mis actividades en el Centro de Salud Comunidad Qom, en la zona oeste de la ciudad. Deberíamos ser dos enfermeros por turno en cada lugar de trabajo, pero sabemos que en todos los lugares de trabajo hay un déficit muy grande de personal, por la precarización laboral que hay, la mayoría no quiere agarrar un trabajo en la provincia porque le pagan 20 mil a 30 mil pesos menos, monotributando y no saben cuándo lo van a cobrar”.

Bianchi destacó que con la pandemia, en la provincia, en cuanto a condiciones laborales empeoró la situación “se agudizó la precarización laboral, no se crearon cargos nuevos, el personal nuevo es monotributista, existen malas condiciones laborales en cuanto a insumos. En algunos lugares de trabajo quedó un enfermero por turno y hubo lugares donde se abordaba la atención a la gente con un solo enfermerx. En días normales esa persona duplicaba su trabajo”.
Esta situación de pluriempleo, de precariedad laboral, produce una mala calidad de atención cercenando el derecho a la salud pública.

A pesar de la baja cantidad de contagios y de lugares de trabajo al parecer menos atareados, cuenta Regina que “empezaron a aparecer situaciones complejas que no se trataron durante la pandemia y ahora parecen estalladas. Por lo tanto se dificulta un abordaje de calidad, y en eso enfermeros y enfermeras somos los que principalmente en APS, recibimos un montón de situaciones complejas”.

“Con la llegada de la pandemia, fue una oportunidad para la gestión para generar una situación de flexibilización laboral para todo el equipo de los Centros de Salud y actualmente nos encontramos, la mayoría, sumamente desgastados, con doble o triple empleo. En una profesión que está compuesta mayormente por mujeres, que tienen que elegir si poder o no pasar tiempo con sus hijos, o comer”.

“Y esto viene de la mano con que no hubo reconocimiento de las y los licenciados en enfermería en la Ley de profesionales de la salud. No hubo una efectivización de ese reconocimiento, ni reconocimiento sobre las tareas de riesgo que involucran a nuestra profesión. Eso no se está dando y es una lucha histórica dentro de nuestra profesión”.

Las y los enfermeros realizan tareas que salvan vidas.  El trabajo de ellas y ellos posibilita el acceso a la salud por tal motivo desde ATE Rosario continuamos exigiendo la reglamentación del Artículo 25 de la Ley 12501,  que designa a la enfermería como una profesión de riesgo, pero además planteamos que deben proteger, apoyar e invertir en la profesión de enfermería para fortalecer el sistema de salud.

Cabe señalar que el 12 de mayo se conmemora el Día Internacional de las y los Enfermeros en honor al natalicio de Florence Nightingale, quien fue considerada precursora de la enfermería profesional moderna y creadora del primer modelo conceptual de enfermería pero además, quien sentó las bases de la profesionalización en 1860.