El Gobierno de Javier Milei, bajo el Decreto 562/2025, renombró el tercer domingo de agosto como «Día del Niño», significando un claro retroceso conforme a la promoción del «Día de las Infancias», establecido por la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) en el año 2020.
¿Qué modifica el cambio que impone el Gobierno?
Primero que las formas de nombrar, implican una lógica política de intervención hacia distintos sectores. Decir “Niño” en vez de “Infancias” arrasa con la variedad de maneras de atravesar esa etapa de la vida y si se hace individual o colectivamente en marcos sociales y culturales diversos.

Reconocer el sujeto colectivo social de infancias, abraza en materia de géneros, de origen étnico, de condiciones físicas y psico sociales, de geografías de crianzas. Habla de pensar las políticas comprendiendo las complejidades.

«Seguiremos bregando por celebrar todos los días, con derechos y diversidad a nuestras INFANCIAS para que desarrollen su humanismo y no se lo atrofien las políticas y los discursos de odio», expresaron desde ATE Rosario.





