Este miércoles les trabajadores de la salud pública volvieron a exponer sus reclamos realizando un paro de 24 horas a nivel provincial y municipal. Salarios magros, malas condiciones, precarización, incertidumbre y balaceras como parte de una realidad social que infecta cada vez más los espacios de cuidado, cercenando el acceso a derechos elementales.
ATE Rosario sigue poniendo al Estado en asamblea.

Como parte del planteo de ‘poner al Estado en asamblea’, que impulsó a la seccional a convocar a plenarios en la última semana de noviembre, en esta primera semana de diciembre les trabajadores municipales deliberaron y tomaron medidas que coagularon con otras definidas días atrás. El 6 de diciembre venía planteado un paro provincial de salud, al que se sumaron.

La problemática estructural de la violencia que hoy atraviesa el interior de las instituciones de salud, volvió a la palestra tras la tragedia del Hospital Provincial. En la noche del martes se dio una balacera a metros de la Base del SIES en Cabin 9, Pérez. “Responsabilizamos a las autoridades municipales y provinciales por no garantizar las condiciones de trabajo, seguridad de les trabajadores y la población”, expresaron desde el sindicato.
“Venimos a despedir el gobierno de Perotti que no supo estar a la altura de las necesidades de los trabajadores y trabajadoras de ningún estamento. En la provincia estamos con las mismas necesidades pre pandemia, la precarización sigue vigente a pesar del avance de los pases a planta, también las cuestiones de infraestructura y últimamente la falta de protocolos de seguridad, como ustedes bien saben ayer hubo una balacera en Cabin 9 lo cual afectó al sistemas de emergencias y traslados, esto en los territorios pasa todos los días en los centros de salud y efectores, es decir la escalada de violencia va creciendo y nosotros seguimos exigiendo mejores condiciones de trabajo y garantías para trabajar y brindar atención con seguridad”, expresó la Secretaria de Salud y Seguridad Laboral de ATE Rosario, Eleonora Salvatierra.


Gobiernos reactivos
En el Cemar la denuncia se centró en que quienes trabajan en móvil hace ya mucho tiempo están en la más absoluta precarización laboral. La municipalidad llegó a poner a una empresa privada para que haga el trabajo que ellos están haciendo hace más de veinte años. Una función no reconocida todavía en el ámbito del municipio y que es muy importante: trasladar las muestras de sangre, de todo tipo, de los efectores en los territorios hacia el laboratorio de CEMAR.
“Hace un ratito como les decía a la prensa que para nosotros la gestión de estos cuatro años de Omar Perotti fue una gestión gris, como la casa gris de Santa Fe. Y tuvimos cuatro años, dos de ellos con una pandemia sin precedentes en el mundo. Nos deja muchísimas deudas este gobierno. Hoy no podemos tener todavía un salario igual a la canasta familiar, que hoy está alrededor de quinientos mil pesos”, analizó Almirón.

Dirigiéndose a las autoridades que asumirán desde el 10 de diciembre, la secretaria general apuntó: “tienen que pensar en un proyecto integral para toda la salud pública de toda esta provincia, que es una provincia rica, pero nada pueden hacer sin nosotros y sin nosotras. Sin ustedes que están en cada puesto de trabajo todos los días poniendo el cuerpo, no se puede pensar la salud pública. Vamos a seguir estando en cada lugar de trabajo en todas las asambleas. Recuerden que nuestra ATE está en asamblea permanente en todo el país, así que cuando haya un intento de hacernos perder los derechos y las conquistas que tanto nos costaron ahí vamos a estar presentes con todos los compañeros y compañeras”.





