La columna que recorrió este martes desde Plaza 25 de Mayo a Gobernación, tuvo fuerte carga de dolor y bronca. Es que el repudio de los gremios no se hizo esperar tras la balacera en Barrio Los Pumitas -donde fue asesinado Máximo Gerez de 11 años y fueron heridos otros tres niñes- y la represión posterior al entierro.
“La mamá de Maxi dejo su mochila colgada. ¡Exigimos justicia! ¿Por qué tenemos que escondernos en vez de estar tranquilos en nuestra casa esperando a nuestros hijos?”, dijo desde los pueblos originarios, Norma José. Con el escenario sobre calle Santa Fe, la Secretaria General de ATE Rosario, Lorena Almirón, expresó: “estamos hartas, estamos hartos, porque seguimos enterrando a nuestros pibes y pibas con la complicidad de la policía que mantiene el negocio de la violencia y que reprimen a las familias”.


Durante su discurso consideró al gobierno responsable de “colapsar a la salud pública”, y de haber abandonado durante la pandemia a quienes se catalogó de esenciales. Entre los derechos violentados, apuntó las asignaciones familiares de miseria que se abonan a nivel provincial y exigió la actualización inmediata de todos los ítems al costo de vida actual.

También señaló que las conducciones provinciales de ATE y UPCN -que ni siquiera tienen fecha de nueva convocatoria paritaria- fueron las únicas que no pararon junto al resto de lxs trabajadorxs provinciales. Razón por la cual la semana pasada la Seccional Rosario desobligó y entregó un petitorio en Gobernación. “¿Hasta cuándo van a pasar vergüenza nuestros paritarios? ¿Hasta cuándo van a ir a una paritaria sin una propuesta propia? No te podés sentar a negociar y no llevar la propuesta de las bases de tu sindicato”, fustigó.

Y concluyó:
“Señor gobernador: no puede haber trabajadoras y trabajadores pobres en una provincia rica. Señor gobernador: no puede haber hambre en el país del pan. Señor gobernador: no puede haber más brechas salariales entre hombres y mujeres y entre ellos y las diversidades. Señor gobernador: no estamos dispuestos a endeudar nuestro futuro para pagar una deuda que ningunos de los que estamos acá generamos. Mañana vamos a estar marchando, nuevamente, trabajadoras y trabajadores con o sin empleo que movemos el mundo, pero también podemos pararlo. Porque vivas, libres, desendeudadas y sin miedo en esta ciudad de humo y plomo nos queremos”.





