“Sirve que cada uno dentro de sus casas elimine los focos de agua limpia donde pueda estar el mosquito criándose”, sostuvo el intendente para evitar la propagación de la enfermedad.
“Estamos visitando casa por casa, buscamos todos los elementos que puedan acumular agua limpia. Este mosquito se cría en agua limpia y fundamentalmente se cría dentro de las casas. Y también buscamos casos febriles para hacer la atención inmediata”, comentó Javkin y remarcó: “Sirve que cada uno dentro de sus casas elimine los focos de agua limpia donde pueda estar el mosquito criándose”.
Además de Empalme Graneros, los equipos municipales trabajan durante toda la semana desplegando el mismo dispositivo en distintos cuadrantes de los barrios Emaús, Stella Maris, La Cerámica y Ludueña Norte. A su vez, se coordinarán las labores con los centros de salud de la zona para la detección de los casos que aún no estén diagnosticados.
Por su parte, el director General de Procesos Transversales de la Secretaría de Salud Pública, José Ignacio Mangiameli, detalló las tareas que se llevan adelante en este tipo de operativos: “Por un lado tienen que ver con búsquedas de casos febriles que puedan ser compatibles con síntomas de dengue y, a su vez, acompañamos con fumigación domiciliaria, priorizando justamente donde encontramos los casos, para reducir la diseminación de la patología. Y trabajamos mucho con los vecinos sobre lo que es el descacharrado, la limpieza, eliminación de cualquier reservorio donde pueda desarrollarse el mosquito que transmite el dengue”.
El funcionario explicó que los dispositivos se generan «en función de cómo nos llega la información de epidemiología, teniendo en cuenta la mayor cantidad de casos activos en ese momento que es donde hay que tratar de limitar la aparición de la patología”. En ese sentido, recalcó la importancia de que los vecinos que tengan síntomas compatibles se acerquen al centro de salud más cercano para realizar el diagnóstico y poder “identificar claramente la zona que hay que priorizar, abordar y trabajar”.
En cuanto a las recomendaciones, Mangiamelli reiteró: “Eliminar cualquier tipo de lugar donde pueda haber reservorio, que comúnmente llamamos cacharro; puede ser cualquier recipiente, incluso el que tienen las mascotas. Por eso es importante reemplazar el agua, incluso limpiarlo, porque hay que recordar que el huevo, una vez que lo pone el mosquito, puede estar hasta un año. Y cuando tiene las condiciones adecuadas son tres días para que eclosione y en siete u ocho días ya tenemos el mosquito adulto”.
Además, pidió estar muy atentos ante lo que son considerados “signos de alarma”: dolor abdominal intenso, vómitos y sangrado. “En esos casos, si se está cursando la enfermedad, si ya tiene diagnóstico y aparece ese síntoma, ir con urgencia a la guardia del hospital o al centro de salud para que el profesional médico lo atienda”, indicó.




