Argentina después de 36 años consigue llegar al escalón máximo del futbol, ganando la Copa Mundial FIFA. Este hecho emociona a todos los argentinos y por un rato nos olvidamos de algunos inconvenientes diarios de nuestro amado país. Pero es un anhelo de los fans en toda la República poder festejar junto a la selección rememorando anteriores ediciones como la de 1978 o la de 1986 con Diego Maradona a la cabeza.

Estos festejos masivos, populares que le hacen tanto bien a nuestra identidad como país y refuerzan la unión entre los argentinos, son necesarios y esperados por un pueblo con profunda huella futbolera que tiene muchos ídolos de este deporte, tanto los reconocidos mundialmente como Messi y Maradona, hasta héroes del deporte locales y de gran jerarquía como nuestro Trinche Carlovich.
Y porque no?
Es algo que nos preguntamos desde nuestro humilde lugar de hinchas, si en Qatar el Emir de aquellos pagos hasta le puso el «besht», una vestimenta típica de su cultura, a Lionel Messi, realizando así un hecho cultural, religioso y ante todo político. Sí político y acá tanto debate si un gobierno democrático puede recibir o no al elenco nacional campeón mundial.


Una de cal y una de arena:
Rememorando, las anteriores copas mundiales que logró Argentina, una fue bajo dictadura militar, donde los futbolistas recibieron la copa de manos del dictador Videla, quien apenas comenzado el torneo los había recibido en Casa Rosada, arengándolos con un discurso con tintes siniestros que se recuerdan en anécdotas propias de los protagonistas.


Ya en 1986 con democracia en el país se disputó el mundial de México y el seleccionado argentino de futbol masculino obtiene el título por segunda vez, con la actuación estelar de Diego Maradona. A la vuelta les esperaban los festejos en el obelisco, plaza de mayo y la Casa Rosada, donde los recibió el Presidente Dr. Raúl Alfonsín.

Los festejos en las calles fueron masivos, e inolvidables para el pueblo que redescubría la libertad de la mano de la democracia.
Recibimiento a los Sub-campeones
En 1990 Carlos Menem recibió en Casa Rosada al equipo argentino subcampeón en Italia con Maradona y Bilardo entre sus figuras destacadas.
En el año 2014 Cristina Fernández de Kirchner recibió a los subcampeones de la edición en Brasil, con máxima figura Lionel Messi y el DT Alejandro Sabella.

Luego de este pequeño reconto sobre el recibimiento de la selección argentina por parte de autoridades nacionales, nos queda esperar que por sobre las mezquindades políticas de diferentes sectores prevalezca el entendimiento de la unidad nacional y el sentir de un pueblo agradecido a sus jugadores que dejaron todo en la cancha para dejar en alto a nuestra nación.





