«Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.
Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.»(Efesios 5:15-17)
Lo esencial es más importante que lo transitorio.
Entendiendo lo primero como lo que está más allá de lo tangible.
Pero tampoco podemos omitir lo transitorio cuando sabemos las grandes necesidades que están pasando los que menos tienen.
Lo que debe tranquilizar nuestra conciencia es la actitud que tenemos como seres humanos ante el sufrimiento del más débil.
Si pasamos de largo como el levita y el sacerdote, de la parábola del «Buen Samaritano» del Evangelio de Lucas capítulo 10, versos del 25 al 37, o nos detenemos en el camino y nos apiadámos del que está adolorido. 
En definitiva:
La tranquilidad de conciencia tiene que estar dada por el hecho de cumplir con nuestra asignación de vida conforme a nuestros talentos naturales y dones espirituales.
En el caso del agente cultural dando testimonio de lo que acontece desde la sinceridad de conciencia mediante una obra de arte, cualquiera sea, sin hacer concesiones de ningún tipo.
Particularmente como periodista a través de una opinión en cualquier medio de comunicación, las redes sociales, o la web.
Si hacemos eso tenemos que tener la seguridad de que Dios dará cuenta de nuestra integridad dándonos su cobertura.
Como dice el apóstol Pablo en la epístola a los filipenses capítulo 4, verso 7:
«Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.»

Suscribe Marcelo G. (Para lo periodístico: Margal: conductor y realizador del programa COMO PEZ EN EL AGUA, que hasta fines de febrero se emite los viernes a las 24:00 hs y a partir de marzo, cuando no haya futbol, va a salir al aire a las 23:00 hs, por la 93.5 FM «RADIO DEL PLATA ROSARIO»)



