Una de las psiquiatras que entrevistó a la joven Felicitas Alvite confió que la joven no mostró indicios de preocupación por su manejo temerario, que terminó en la muerte de un motociclista, y que en realidad le inquietaba estar rodeada de internas de «otra condición social» en la cárcel.
María Rodríguez, la profesional que trató a la joven durante cuatro meses, tras el siniestro vial que derivó en la muerte de Walter Armand, sostuvo que la «Toretto», como se la conoce a Alvite «estaba deprimida» por esa situación, sumada a su angustia por el encierro y su imagen pública.
Asimismo, la psiquiatra señaló que no detectó «enfermedades mentales graves ni trastornos de personalidad», más allá de su predisposición para colaborar con su tarea.
«Estaba deprimida por la situación de malestar que le generaba estar detenida con gente de distinta condición social», subrayó Rodríguez durante su declaración ante los integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal II de La Plata, y en el mismo sentido se expresó Ernesto Scorians, también integrante de la Asociación Pericial de La Plata.
Luego de estas exposiciones, la defensa de la joven -encabezada por Santiago Irisarri-, hizo las preguntas del caso y cuestionó distintos aspectos de los informes.
Alvite se encuentra acusada del delito de ‘homicidio simple con dolo eventual’, cuya pena en expectativa es de entre ocho y 25 años de prisión. Respecto a su amiga, Valentina Velázquez, con quien corría picadas al momento del siniestro fatal, está imputada por prueba de velocidad temeraria.





