Fueron detectados por las cámaras de videocontrol. Intervinieron agentes del área de Control del municipio. Por su porte, los propios choferes condujeron los vehículos a destino escoltados.
En concreto, se ejecutaron dos procedimientos. En uno de los casos se remitieron dos camiones con batea pertenecientes a una empresa privada, mientras que en el otro operativo se incautó un camión de un particular. Las acciones se efectuaron sin grandes impedimentos, se labraron las actas de infracción y los tres vehículos fueron derivados al corralón.
Lo particular de la situación, dado el enorme tamaño y peso de los camiones, fue que los propios choferes debieron manejar hasta el corralón, siempre escoltados y controlados por los agentes municipales.
Todas las actuaciones ya fueron remitidas al Tribunal de Faltas, que deberá decidir ahora cuáles son las sanciones que se impondrán a los infractores.
Sobre la situación, el secretario de Control municipal Diego Herrera manifestó: «No podemos admitir este tipo de situaciones, que muestra un enorme desprecio por el espacio público, el entorno y el medioambiente».
Asimismo, el funcionario advirtió: «A raíz del trabajo en conjunto que venimos haciendo con el Cior, pudimos actuar sin inconvenientes. Los hechos fueron retratados por nuestras cámaras y actuamos rápido. Vamos a seguir haciéndolo con la firmeza que corresponden a casos de este tipo».




