Cientos de usuarios y usuarias de la empresa de transporte Serodino se vieron perjudicados este martes por la mañana a partir de una significativa reducción del servicio. Despidos y una posible venta asoman como los disparadores del conflicto originado en la firma que conecta Serodino y Carrizales con Rosario y ciudades del Cordón industrial desde hace 80 años.
El conflicto no está relacionado al pago de salarios sino al despido de una decena de empleados y la idea de la empresa de retirarse del mercado. En ese marco, tenía previsto realizar una denuncia penal por el bloqueo que realizaron los empleados por el esquema de cesantías.
A raíz de esa situación, los micros no habrían podido cumplir con su habitual recorrido. Sin embargo, la empresa manifestó a la cartera Transporte provincial la intención de «retirarse del servicio de manera paulatina», con la intención de poder concretar una posible venta en el mediano y corto plazo.
«Cuando la empresa nos manifestó la idea de retirarse del servicio, le pedimos que presente un proyecto de funcionamiento sustentable a partir del 23 de diciembre (cuando está pautado el fin del ciclo lectivo). Por supuesto que esta propuesta deberá ser presentada siempre y cuando no se concrete la transferencia», explicaron las fuentes consultadas.
Como consecuencia de los despidos, los trabajadores resolvieron llevar a cabo este martes por la mañana una medida de fuerza que consistió en bloquear la salida de los micros, con quema de cubiertas incluida, situación que dejó sin servicio a usuarios y usuarias que toman el servicio desde Serodino y Carrizales.




