Para el titular de la Oficina de Defensa del Consumidor del municipio, Antonio Salinas, los precios de los alquileres en la ciudad están en promedio entre el 150 al 180 por ciento más elevados que en 2022, con casos que han rozado el 200 por ciento.
“Hay inquilinos a los que se les terminó el contrato anterior y a la hora de pactar un valor nuevo se encuentran con éstos porcentajes”, remarcó.
El funcionario también expresó que se han reportado casos en la oficina de denuncias de incumplimientos, con intentos de indexaciones semestrales o aumentos para el segundo año del contrato.
“Las inmobiliarias aducen atrasos con la cuestión inflacionaria y van sobre las renovaciones, que es lo que no regula la ley y se acuerda entre particulares”, apuntó al referirse a que el 72 por ciento de las quejas recibidas en este sector de la dependencia son por irregularidades con los alquileres.
“Como la ley no regula el inicio de los contratos, nos llegan las quejas por este concepto. Lo que se pide en los nuevos acuerdos locativos, pese a que muchos son inquilinos ya conocidos y que han alquilado el mismo inmueble al propietario”, puntualizó Salinas.
Desde la Asociación de Inquilinos de Rosario, Emanuel Canelli brindó su estimación en la carga que se le aplica a los nuevos contratos de alquiler: aumentó casi 130 por ciento con respecto a enero 2022. “Los problemas que venimos arrastrando son con respecto al tema de las expensas extraordinarias (que las tiene que pagar el propietario), lo que pasa es que las administradoras no las liquidan o, si las liquidan, no las quieren pagar”, puntualizó para repasar que entre las quejas figuran los intentos de aumentar antes del plazo de 12 meses. “Pero los inquilinos se niegan, porque así es su derecho”, destacó.
Desde Concejalía Popular, Nire Roldán afirmó que en el marco de una economía que piensa que hay inflación inercial y hay que pararla, “todo el mundo le pide al Estado soluciones para frenarla. Y el componente alquiler no se toma con seriedad a la hora de evaluar aumentos cuando hay una renovación de contratos. Si bien el indicador dice 81 por ciento en enero, la mayoría de los trabajadores ajustaron salarios por debajo de éste porcentaje y cuando deben renovar un alquiler además de pagar los costos mensuales y anuales, comisión por averiguación de garantías se les pide un amento de entre el 130 y 150 por ciento promedio para los departamentos de una familia. Así, la mayoría debe cambiar de inmueble, no se puede quedar y de nuevo más gastos para alquilar otro lugar. Esto lo vimos en diciembre y proyectado a enero. Es sumamente preocupante”, cerró Roldán “más aún cuando vemos que sectores del gobierno nacional pretenden negociar la ley de alquileres dejándole al mercado libertad para ajustar”.





