Narcolemia y alcoholemia positivos y 22 autos y 16 motos trasladados al corralón municipal. Ese fue el saldo de un operativo de control que realizó el municipio, con asistencia de efectivos policiales, durante la madrugada de este domingo en la zona sur de la ciudad. El procedimiento tuvo lugar en las inmediaciones de bulevar Oroño y Lamadrid.
El operativo se realizó como consecuencia de una tarea de monitoreo de cámaras. A través del mismo se detectó que en esa zona se estaban produciendo «picadas» y distintas maniobras temerarios (piruetas).
Las faltas por las que se remitieron los distintos vehículos al corralón fueron alcoholemia y narcolemia positivo, suspensión modificada, falta de documentación, falta de casco, y falta de condiciones de seguridad del vehículo.

«No hay más chances para los irresponsables al volante. No más», expresó la secretaria de Control y Convivencia de la Municipalidad, Carolina Labayru, a través de un posteo en su perfil de la red social Twitter, en el que también comentó cómo empezó y cómo terminó el operativo.
Al menos desde 2017 en adelante ese punto del bulevar, en la zona sur, es escenario de recurrentes picadas y carreras clandestinas. Sobre sus calles se han registrado decenas de detenidos y se incautron vehículos por competir y desarrollar altas velocidades.
El fenómeno del “picódromo” de Oroño viene sumando notas a los archivos de los medios de comunicación, con incautaciones de rodados, detenidos y hasta denuncias de falta de seguridad y miedo a los robos de los propios corredores.

Ahora, la policía los mira desde la central 911 y el municipio desde el Cior con sus videocámaras. Se ve cómo los espectadores se ubican en el cantero central del bulevar, en la estación de servicio de la ochava, y en un minimarket que justamente fue clausurado por expender bebidas alcohólicas en horario prohibido.





