Representantes de ATE Rosario realizaron una conferencia de prensa en la ciudad para visibilizar la preocupación de trabajadores de distintos organismos nacionales ante el avance de despidos, la no renovación de contratos y el recorte de políticas públicas. La actividad fue encabezada por Lorena Almirón junto a referentes de PAMI I, ANSES y SENASA.
Durante el encuentro, los dirigentes advirtieron que las medidas impulsadas por el Gobierno nacional no solo afectan a los trabajadores estatales, sino también a la calidad de los servicios que reciben los usuarios. En el caso del PAMI, señalaron que la intención de implementar un sistema de vouchers para la atención en efectores privados podría generar dificultades para los jubilados, tanto por la insuficiencia de los montos como por la sobrecarga del sistema de salud.
Asimismo, se expresó preocupación por la situación del SENASA, donde denunciaron recortes presupuestarios, cierre de oficinas y reducción de personal. Según indicaron, esto impacta directamente en los controles sanitarios de alimentos como carne y cereales, lo que podría afectar la calidad de los productos que llegan a la población.
La conferencia tuvo lugar frente a la Agencia Territorial Rosario de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, en un contexto de incertidumbre sobre la continuidad de estas dependencias en todo el país. Desde ATE destacaron el rol clave que cumplen estas agencias en políticas de empleo, capacitación, fiscalización del trabajo no registrado y mediación en conflictos laborales.
En ese marco, alertaron que no solo están en riesgo miles de puestos de trabajo, sino también herramientas fundamentales para la defensa de los derechos laborales. Además, señalaron la inminente finalización del programa “Volver al Trabajo”, que afectaría a más de 900.000 personas a nivel nacional.
Desde el gremio plantearon tres reclamos centrales: la reincorporación de los trabajadores despedidos, la renovación de los contratos que vencen a fin de mes —estimados en alrededor de 50.000— y la reapertura de paritarias frente al congelamiento salarial que afecta a distintos sectores del Estado.
En relación al PAMI, denunciaron el traslado de afiliados desde los policlínicos propios hacia prestadores privados, lo que, según afirmaron, debilita el sistema público y pone en riesgo la fuente laboral de los trabajadores. También cuestionaron la reducción de controles sanitarios, advirtiendo sobre posibles consecuencias en la seguridad alimentaria.
Finalmente, ATE Rosario declaró el estado de alerta y movilización e informó el inicio de un plan de lucha que incluirá nuevas acciones en los próximos días, entre ellas concentraciones, actividades públicas y una jornada de protesta frente a dependencias del PAMI para visibilizar la situación.






