La especialista en comercio exterior Patricia Sietecase analizó la situación económica y comercial de la Argentina, el impacto de la presión impositiva sobre las exportaciones, las exigencias de los mercados internacionales y las dificultades que enfrentan las pequeñas y medianas empresas para competir en el exterior.
Doctora en Comercio Exterior, integrante de la Sociedad Rural de Rosario y vinculada a la Cámara de Comercio Exterior de la ciudad, Sietecase sostuvo que el país tiene un enorme potencial exportador, aunque advirtió que las políticas actuales y la falta de previsibilidad afectan la competitividad.
Durante la entrevista, explicó que la Argentina no solo exporta productos agroindustriales y alimentos, sino también servicios, entre ellos el turismo, una actividad que genera ingreso de divisas y movimiento económico. Sin embargo, remarcó que el principal obstáculo continúa siendo la carga impositiva.
“Por cada millón de dólares que se exporta, gran parte queda retenida por impuestos como el IVA y Ganancias. Las grandes empresas pueden compensar esos costos porque importan y exportan, pero las pymes tienen enormes dificultades para financiar ese dinero”, señaló.
Según explicó, muchas pequeñas y medianas empresas cuentan con posibilidades concretas de vender al exterior, especialmente a países vecinos como Brasil, pero terminan limitadas por la falta de financiamiento y la presión fiscal. También destacó el valor del capital humano y la experiencia acumulada por trabajadores especializados.
“Se invierte en maquinaria, pero también en personal capacitado. Cuando una empresa pierde trabajadores con experiencia, después cuesta mucho recuperar ese conocimiento”, afirmó.
Sietecase remarcó además que la Argentina debe adaptarse a estándares internacionales cada vez más exigentes, especialmente en mercados como Europa. En ese sentido, indicó que la Unión Europea exige controles estrictos sobre trazabilidad, calidad y producción orgánica de los alimentos.
“La Comunidad Económica Europea rechazó embarques argentinos porque detectaron semillas con modificación genética. Europa exige productos orgánicos y controles muy rigurosos durante todo el proceso productivo y logístico”, explicó.
La especialista también advirtió sobre la importancia de organismos de control como el SENASA, el INTA y el INTI, y cuestionó los recortes de personal en esas áreas.
“Detrás de esos organismos hay profesionales y laboratorios que garantizan la seguridad alimentaria y sanitaria. Reducir controles puede traer consecuencias graves a futuro”, sostuvo.
En relación a la política exterior del gobierno nacional, consideró que las tensiones diplomáticas y los cambios permanentes en Cancillería afectan negativamente las relaciones comerciales internacionales.
“No se puede insultar o maltratar a países con los que hacemos negocios. La política exterior requiere profesionalismo, estabilidad y cancilleres de carrera”, manifestó.
Además, defendió la importancia estratégica del MERCOSUR y criticó la decisión del gobierno de alejarse de espacios internacionales como los BRICS.
“Argentina debería mantener relaciones abiertas con todos los mercados. Las decisiones ideológicas terminan limitando oportunidades comerciales y perjudicando a los productores”, expresó.
Finalmente, Sietecase destacó que el país cuenta con una enorme variedad de productos exportables —como miel, maní, vino, carbón, madera y tecnología— y lamentó la falta de políticas de incentivo para agregar valor a las materias primas.
“Las exportaciones generan empleo, desarrollo y mayor recaudación. Hay muchas pequeñas economías regionales con enorme potencial, pero necesitan acompañamiento y reglas claras para crecer”, concluyó.






