La ministra de Infraestructura de Santa Fe, Silvina Frana, confirmó que el gobierno provincial no hará una pileta olímpica de 50 metros de largo por 25 de ancho en un sector del parque Independencia. La decisión se fundó en la falta de acuerdo con vecinos, entidades y organizaciones ambientalistas.
“La decisión de hacerla en Rosario está tomada, pero ahora hay que avanzar en acuerdos con el intendente, Pablo Javkin. Hay que redefinir el lugar, hemos retirado el cerco perimetral de la zona. Insisto, se cambiará el lugar pero no se dejará de hacer”, remarcó la funcionaria.
En agosto de 2021 el gobernador Omar Perotti había anunciado la construcción de una pileta olímpica dentro del Complejo Educativo, Recreativo y de Alto Rendimiento Deportivo (Cerard). El lanzamiento se hizo pensando en llegar a tiempo para abril de este año, cuando tuvieron lugar los Juegos Suramericanos de la Juventud. Pero el objetivo quedó trunco.
“Tenemos el desafío de terminar estas obras para que los Juegos tengan toda la infraestructura necesaria, pero fundamentalmente para que nos quede aquí. No estamos generando esto para un evento, queremos que los deportistas del interior tengan infraestructura acorde para el entrenamiento”, había afirmado Perotti.
El proyecto nació durante la gestión de Hermes Binner, durante su segundo mandato como intendente de la ciudad en el año 2000. Luego, la idea se perfeccionó durante la gestión de Miguel Lifscthiz como gobernador y cobró impulso y convocatoria a licitación en la actual administración de Perotti.
El proceso dejó una firma cordobesa como preadjudictaria. Se trató de la UTE Pecam-Epreco con un monto de 1.359.453.096,93 actualizado meses después.
Cabe recordar que en octubre del año pasado y con más de 977 millones de pesos de presupuesto oficial inicial, se había establecido un plazo de 240 días de ejecución. Para ello, se colocó un cerco perimetral con el fin de preservar la zona sobre avenida Lo Valvo al 2700, en la continuidad de Presidente Perón y Ovidio Lagos, en pleno parque Independencia.
La pileta iba a tener 50 metros de largo por 25 de ancho e iba a estar ubicada junto al nuevo edificio del Isef Nº11.
El espejo de agua se había pensado para aglutinar allí a todos los deportes acuáticos como son natación aguas abiertas, natación artística, waterpolo y los Masters en todas sus disciplinas.
Pero a partir de febrero y en meses sucesivos las organizaciones ambientalistas y grupos de vecinos autoconvocados definidos como protectores de los árboles comenzaron a cuestionar la tala de ejemplares para permitir que la obra avance.





