La posibilidad de un encuentro entre representantes del Gobierno y Amsafé todavía está muy lejos. Las partes reconocen dos cosas: buena voluntad de diálogo y la necesidad de llegar a un entendimiento que permita destrabar un conflicto que los desgasta a ambos. Pese a las medidas de fuerza, estos días hubo algunas «señales», conversaciones informales tendientes a lograr algún tipo de acercamiento.
Amsafé tiene votado otro paro de 72 horas para la semana siguiente y no hay marchas atrás, y en el Gobierno aseguran que es imposible negociar en dicho contexto. Se expondría a «ofrecer» algo que sea descartado de plano. Ninguno gana, los dos pierden y comparten los costos de los días de clases perdidos.
Los docentes públicos están solos siendo los únicos que rechazaron la oferta salarial de 31% hasta diciembre con clausula de revisión. Por su parte, el Ejecutivo, es quien tiene la mayor responsabilidad en la negociación y el encargado de buscar mecanismos de solución, dobló la apuesta y avanzó con el descuento de días.
La propuesta de incremento salarial es de 20% para septiembre (estaba previsto que sea del 8%, lo que significa que el aumento será del 12%), octubre 7%, para noviembre 7% mientras que en diciembre se suma un 5% y una clausula de revisión. Según lo ofertado, el aumento salarial anual llegaría al 77%. En una votación muy pareja, los docentes de Amsafé rechazaron el ofrecimiento.





