La jefa de la Policía santafesina, Emilce Chimenti, analizó esta nueva ola de violencia que golpea con fuerza a Rosario y la región. Apuntó al avance del narcotráfico, el fácil acceso a armas, una mayor agresividad social y la pérdida de respeto a la propia fuerza pública. En lo que va del año ya se registraron más de 83 crimenes; sólo en abril, se cometieron 20 homicidios. El último fue esta noche en Villa Gobernador Gálvez En tanto esta mañana, dejaron mas de 40 balas y una carta amenazante en la escuela de España y Uriburu. Se perdió mucho el respeto a la Policía”, lamentó Chimenti, un poco en línea con las declaraciones efectuadas la semana pasada por el jefe policial rosarino, Natalio Marciani tras la muerte de un hombre en la autopista a Córdoba. En aquel momento, Marciani se había referido a la temeridad de los delincuentes que actuaban a pesar de los patrulleros.
Chimenti se refería también a la falta de respeto y confianza de la sociedad en general hacia los uniformados y pidió “cambiar esa imagen”. Destacó la labor de muchos policías, “dispuestos a arriesgar la vida”.
“Ser policía es uno de los trabajos más difíciles, hay que tomar decisiones en cuestión de segundos”, observó y apuntó a la necesidad de un trabajo colectivo para hacer frente a la inseguridad: “Sólo con la Policía en la calle no es todo, tiene que haber un trabajo en conjunto de la sociedad con menores y adolescentes, que vemos la forma violenta en la reaccionan. Quizás antes las cosas se terminaban a la piñas, ahora es muy fácil sacar un arma”.
«La delincuencia creció y tomó aristas más violentas de las que tenia», apuntó.
Chimenti señaló que la mayoría de los hechos de violencia de estos días tienen que ver con el tráfico de droga: “El narcotráfico usa a nuestros chicos precisamente para cometer estos delitos o atender búnkers porque saben que no tienen penas y desde muy pequeños viven en ese ambiente”.





