El transporte en nuestra ciudad se fue deteriorando, no solo con frecuencias, recorridos sino también con impacto económico en los trabajadores.
El intendente hizo declaración y anuncios junto a la Secretaria de Movilidad para comunicar la incorporación de 140 unidades más a los recorridos. Garantizando la disminución de los tiempo de espera del usuario. Pero quedan otros temas por resolver, uno de ellos es la carga de tarjetas magnéticas, ya que en pandemia cerraron muchas cabinas, las cuales eran atendidas por Personas con Discapacidad que en algunos casos son sostén de su hogar.
Consultada a Norma López sobre el tema nos comenta.
Las familias rosarinas que dependen económicamente de la venta y recarga de Tarjetas MOVI, en cabinas ubicadas “estratégicamente” en distintos puntos de Rosario, están atravesando enormes dificultades porque las cabinas fueron retiradas. En nuestros barrios hay una pésima conectividad, no hay puntos de recarga y la rentabilidad que el Banco Municipal les deja a los comercios para la tarea de carga de tarjetas es muy baja. El profundo deterioro del Transporte Urbano de Pasajeros no solo afecta a los usuarios del colectivo, también impacta de lleno en la economía de las y los trabajadores indirectos de ese sistema.
«Me reuní con un grupo de Personas con Discapacidad que son sostén de familia. Ellos, por distintas situaciones quedaron afuera de la cooperativa que explota el Servido de Cabinas. Hace pocos días, el Centro Cultural de La Toma les cobijó y puso a disposición un espacio para que puedan trabajar» continua
«Desde el Concejo estamos pidiendo al @bancomunicipal que incorpore una mirada sobre la prestación del servicio de carga en comercios barriales. Mientras tanto podes acercarte a cargar tu #MOVI en la Toma, que es donde tenemos un lugar para ser solidarios y fortalecer el Derecho al Trabajo de las Personas con Discapacidad». concluye




