La Asamblea Nacional (Parlamento) de Nicaragua presentó este martes una iniciativa de reforma parcial a la Constitución para ampliar de cinco a siete años, con posibilidad de renovación, el período presidencial, una medida que el gobierno promueve como necesaria para fortalecer la estabilidad institucional, la continuidad de las políticas públicas y la ejecución del Plan Nacional de Desarrollo Humano y de Liberación de la Pobreza.
Durante la sesión plenaria, el presidente del Parlamento, Gustavo Porras, explicó que la reforma pretende dotar al sistema de gobierno de «estabilidad en visión, operatividad y continuidad», con el fin de responder «a las urgencias materiales, culturales y espirituales» del país.
«Nuestro sistema de estado y gobierno de ‘Pueblo Presidente’ propone ordenarse con periodos efectivos de siete años renovables, lo cual asegure estabilidad en visión, operatividad y continuidad, haciendo frente con toda energía y claridad a las urgencias materiales, culturales y espirituales de nuestro pueblo y a las respuestas responsables, patrióticas, efectivas e indispensables», expresó.
La iniciativa fue presentada nueve días después de que el copresidente Daniel Ortega (junto a su esposa Rosario Murillo) planteara reformar el sistema electoral mediante un nuevo esquema constitucional.
Como parte del trámite legislativo, el pleno de la Asamblea Nacional aprobó remitir el proyecto a una Comisión Especial Constitucional, que será la encargada de analizar la propuesta, desarrollar el proceso de consulta y elaborar el dictamen que posteriormente será sometido a consideración del Parlamento.
La reforma se suma a otros cambios constitucionales promovidos por el Ejecutivo, que, según el gobierno, buscan fortalecer el marco institucional del país y proteger la soberanía nacional frente a injerencias externas.
Ortega lleva 30 años en el poder, aunque divididos en dos períodos: de 1979 a 1990 y desde 2007 hasta la actualidad.





