En ATE Rosario, esta fecha siempre los llena el recuerdo triste de una de sus compañeras más notables que ya no está. Nancy falleció en el año 2020 y encontrar las palabras adecuadas para describir su significado para el gremio es una tarea ardua.
Con 51 años de edad, fue una delegada de base que presidía la junta electoral de ATE Rosario. Era madre de dos hijas hermosas y abuela que pudo construir una familia amorosa a pesar de las dificultades cotidianas que enfrentan como trabajadores y trabajadoras.
Nancy, asistente escolar, se destacó como una militante comprometida tanto en ATE como en la lista verde de ANUSATE. Desempeñó roles clave en la Comisión de ATE y también ocupó el cargo de Secretaria de Finanzas en la CTAA Regional Rosario. La sala que lleva su nombre hoy cobija cientos de compañeras formándose, así como también la inscripción de asistentes escolares. El sector donde puso toda su capacidad para la defensa de los derechos. Inspiró a muchas compañeras a unirse al movimiento feminista, siempre demostrando humildad, integridad y transparencia. Su influencia fue fundamental en las organizaciones, ATE, ANUSATE y CTA-A, ya que los guió hacia el fortalecimiento de la presencia de mujeres como ella: valientes, comprometidas, humildes, íntegras y transparentes.
Así la recuerdan, con su fuerte impronta y su sencilla presencia, con su amplia sonrisa y su notable habilidad para proporcionar respuestas a las preguntas de los compañeros y compañeras. Su claridad provenía de la experiencia, la sabiduría de entender que empoderar a todos y todas es esencial para tomar decisiones informadas y justas. Aunque nunca buscó el protagonismo, siempre estaba dispuesta a ofrecer su ayuda y apoyo a los demás. Nancy se convirtió en el modelo de delegada que necesitan para continuar fortaleciendo su sindicato.

Su legado, su ejemplo y su compromiso permanecerán con nosotros. Seguirá siendo una fuente de inspiración en nuestra lucha y un símbolo de una vida valiosa que continuará guiándonos. Desde ATE Rosario, le agradecemos profundamente por todo lo que nos brindó.




