Desde el mes de marzo, agentes de la Secretaría de Control y del Ministerio de Trabajo iniciaron una serie de inspecciones a distribuidoras, mayoristas y grandes depósitos.
Desde hace tres meses, la Secretaría de Control y Convivencia municipal y el Ministerio de Trabajo de Santa Fe coincidieron en la necesidad de iniciar una serie de inspecciones en conjunto. Así, se establecieron las pautas básicas de control, rubros y actividades comerciales que pudiesen tener trabajadores no registrados. Además, el objetivo también era verificar las condiciones de los grandes depósitos, principalmente las técnicas y de seguridad.
“El balance del operativo fue positivo para ambas áreas. Es decir, además del buen trabajo en conjunto entre los inspectores, se obtuvieron índices aceptables de efectividad en el trabajo. Y también ya empezó a haber una buena respuesta por parte de los titulares de los comercios al formalizar la situación registral de sus trabajadores”, señaló el secretario de Control y Convivencia, Diego Herrera.
Por su parte, el subsecretario de fiscalización del Trabajo del Ministerio provincial, Jonatan Páez, destacó el trabajo conjunto con el municipio, y comentó: “Las acciones que llevamos adelante para poder verificar las condiciones laborales de los trabajadores son fundamentales sobre todo en estos momentos de crisis. Esto nos permite seguir incluyendo a los trabajadores en el sistema formal para que cada día sean más las personas con trabajo digno en la provincia”.
En concreto, se planteó la necesidad de hacer eje en actividades de depósito y negocios de grandes volúmenes, como distribuidoras de bebidas y venta mayoristas de distintos productos, en especial de alimentos.
En ese marco, se diseñó a tal fin un cronograma de controles por cada uno de los seis distritos de la ciudad de Rosario que arrancó los primeros días de marzo. Participó el personal de la Dirección General de Inspección de la Municipalidad y de la Cartera de Trabajo provincial.
Los agentes municipales indagan en cuestiones vinculadas a la situación de habilitación de los establecimientos, condiciones de higiene, salubridad y seguridad y documentación sanitaria de los empleados. Mientras que los efectivos del Ejecutivo provincial verifican que el personal esté debidamente registrado, así como sus condiciones de trabajo.
Cabe remarcar que actualmente el Municipio y la Provincia vienen replicando este trabajo en un operativo que comenzó esta semana y abarca a los autoservicios y supermercados.



