El secretario general de la CGT Regional Rosario y del Sindicato de Trabajadores de la Alimentación cuestionó la política económica del Gobierno nacional, advirtió sobre el deterioro de la actividad industrial y alertó por la situación de los trabajadores. También señaló las dificultades para negociar paritarias y los problemas que atraviesa el sector avícola.
El secretario general de la CGT Regional Rosario y del Sindicato de Trabajadores de la Alimentación, Miguel Vivas, manifestó su preocupación por la situación económica y laboral del país, cuestionó las políticas del Gobierno nacional y advirtió sobre el cierre de empresas, la pérdida de puestos de trabajo y el deterioro del poder adquisitivo de los salarios.
Durante una entrevista en la que repasó la actualidad del sector, el dirigente gremial sostuvo que las negociaciones paritarias se han vuelto cada vez más complejas y describió las dificultades que enfrentan los sindicatos para conseguir aumentos salariales que permitan sostener los ingresos de los trabajadores.
«Esto se ha convertido en un juego macabro. A cada paso que dan los distintos sectores gremiales, las dificultades son mayores», expresó Vivas, quien cuestionó las intervenciones del Ministerio de Economía en las negociaciones salariales y las restricciones para homologar acuerdos paritarios.
En ese sentido, explicó que, a diferencia de otros períodos, cuando los sindicatos podían negociar acuerdos anuales o semestrales, actualmente las discusiones deben realizarse prácticamente todos los meses para intentar evitar una mayor pérdida del poder adquisitivo.
«Hoy nos levantamos de la silla después de haber acordado y ya tenemos que volver a sentarnos, porque los acuerdos son mensuales. Uno trata por todos los medios de lograr que los trabajadores no se queden tan atrás», señaló.
Las paritarias y la situación del sector avícola
Al referirse a la actividad avícola, Vivas indicó que las negociaciones salariales se realizan mensualmente y precisó que, para septiembre, se consiguió un incremento del 1,9%, porcentaje que, según explicó, superó levemente la inflación del período.
Asimismo, detalló que el salario básico de un trabajador del sector ronda los dos millones de pesos y consideró que se trata de uno de los convenios con mejores condiciones salariales dentro de la industria de la alimentación.
Sin embargo, advirtió que la situación de algunas de las principales empresas del rubro atraviesa un escenario complejo. En particular, mencionó el caso de Tres Arroyos y los problemas que afectan a sus establecimientos, entre ellos la planta de Concepción del Uruguay, que, según indicó, permanece cerrada y acumula entre tres y cuatro meses de salarios impagos para sus trabajadores.
El dirigente también hizo referencia a la planta de Capitán Sarmiento, en la provincia de Buenos Aires, que cuenta con unos 800 trabajadores en una localidad de aproximadamente 1.200 habitantes. En ese contexto, alertó sobre las consecuencias económicas y sociales que podría generar el cierre de establecimientos de esa magnitud en comunidades cuya actividad depende en gran medida de esas fuentes laborales.
Preocupación por el cierre de fábricas y la pérdida de empleos
Vivas también expresó su inquietud por la situación del cordón industrial y los efectos que la caída de la actividad económica tiene sobre el empleo. Según planteó, el cierre de empresas y fábricas se ha convertido en una preocupación cotidiana para las organizaciones sindicales.
«Lo que uno ve todos los días es que cierran empresas y fábricas. Esta historia ya la vivimos, este ciclo de gobiernos liberales y de derecha ya lo padecimos y se repite», afirmó.
En esa línea, remarcó las dificultades que enfrentan quienes pierden su empleo, especialmente los trabajadores mayores de 40 años, para reinsertarse en el mercado laboral. También recordó el testimonio de un trabajador que, ante la posibilidad de quedarse sin su fuente de ingresos, manifestó que tendría que salir a vender tortas para subsistir.
Para el dirigente, ese tipo de situaciones refleja la falta de alternativas laborales que enfrentan muchas familias y el impacto que la pérdida del empleo tiene sobre sus condiciones de vida.
Finalmente, el titular de la CGT Rosario calificó de «desastroso» el actual plan económico y sostuvo que sus consecuencias se reflejan en la industria, el comercio y el mercado laboral. Además, advirtió sobre el crecimiento de la pobreza y la desocupación, y llamó a las organizaciones sindicales a coordinar acciones frente al escenario económico.
«Tenemos que tomar nota todos los dirigentes gremiales y ver qué hacemos», manifestó Vivas, quien concluyó con un llamado a la unidad del movimiento obrero para defender las fuentes laborales: «Ante esta situación desesperante, debemos estar unidos y luchando por nuestros trabajos y por los que ya no lo tienen».






