La Municipalidad de Rosario realizó 52321 controles de alcoholemia en 2025, el número más alto desde que se llevan registros. La cifra se alcanzó a lo largo del año en distintos puntos de la ciudad, como parte de una política sostenida de prevención vial. Los operativos se desplegaron todos los días y en diferentes franjas horarias, con apoyo de la Policía de Santa Fe.
Las intervenciones estuvieron a cargo de las direcciones de Tránsito, Fiscalización del Transporte y Proximidad. En total se realizaron 2.444 operativos vehiculares, siempre con presencia municipal y provincial.
El crecimiento fue sostenido: en 2023 se habían efectuado 32.145 test; en 2024, 51.078; y en 2025 se superó ese registro. En paralelo, el índice de positividad se mantuvo bajo, con 2,52% de resultados positivos.
Según estadísticas oficiales, en 2025 se detectaron 1.323 casos positivos de alcoholemia. Además, se realizaron controles de narcolemia cuando el test de alcohol dio negativo y el examen médico lo indicó, con 88 resultados positivos.
Desde el municipio remarcaron que el monitoreo constante permite ajustar operativos y focalizar controles en zonas y horarios críticos.
El secretario de Control y Convivencia, Diego Herrera, sostuvo que “estar presentes controlando a toda hora tiene que ver con una política clara de profundizar la seguridad vial”, y destacó una mayor conciencia social sobre no consumir alcohol al conducir.
En 2014, cuando se creó el área de control, no se superaban los 10 mil test anuales y la positividad rondaba el 15%. Hoy, con más fiscalización y la ordenanza de Alcohol Cero, los indicadores muestran una tendencia descendente.
Durante 2025 se controlaron 87.033 vehículos y se remitieron 6.381 al corralón. También bajaron los ingresos hospitalarios por siniestros viales: de 4.047 en 2022 a 3.148 el último año.





