Las intervenciones se hicieron en barrio Nuevo Alberdi en el marco del trabajo que se viene realizado para detectar, entre otras cosas, la procedencia del material acopiado en este tipo negocios
Los operativos fueron realizados por las Direcciones Generales de Industrias, Comercios y Servicios; de Control Urbano y efectivos de la Policía de la Unidad Regional II.
Una las intervenciones se llevó a cabo en calle Polledo. En el lugar funcionaba un desarmadero y taller mecánico. Allí se hallaron, entre otras cosas, autopartes de vehículos como llantas, motores, chapas patentes y estéreos. Si bien la Policía en este caso no encontró elementos que tuvieran denuncias por robo, el negocio fue clausurado por el municipio ya que no tenía ningún tipo de habilitación, estaba en muy malas condiciones de seguridad e higiene, enganchado de la luz y un sector del galpón se había desmoronado, generando un severo riesgo.
En tanto, también se clausuraron dos chatarrerías en Nuevo Alberdi, en estos casos sobre calle Salvat. Tampoco tenían habilitación ni reunían las condiciones necesarias de seguridad e higiene para funcionar. Incluso, una de ellas (que además funcionaba como depósito de metales) ya había sido clausurada con anterioridad, por lo que se hizo el reimplante por esa violación y ahora le corresponderá una sanción más dura.



