El ex presidente Mauricio Macri aseguró que Rosario volverá a ser una ciudad tranquila cuando Juntos por el Cambio retorne al poder en diciembre. «Eso ya lo hicimos cuando fuimos gobierno. El narco estaba en retroceso no solo en Rosario sino en todo el país», aseguró el líder el PRO en una exposición en el salón Metropolitano al presentar su libro «Para qué», un evento organizado por la Fundación Libertad y el diputado nacional Federico Angelini.
Macri arribó temprano a la ciudad y desplegó una intensa actividad. Primero se reunió con empresarios del rubro gastronómico en un local de Oroño y el río, donde la inseguridad y los problemas con la electricidad fueron el común denominador de la charla. Luego se dirigió al Palacio Municipal para tener un encuentro con el intendente Pablo Javkin. Macri llegó acompañado por las autoridades y dirigentes de todos los espacios que componen Juntos por el Cambio en Santa Fe. El periplo rosarino finalizó con una recepción en la Fundación Libertad, que preside Gerardo Bongiovani; juntos a hombres de negocios.
En el estricto plano de la seguridad, un tema que domina la agenda política santafesina, Macri responsabilizó por igual a los gobiernos nacional y provincial por la grave situación que atraviesa fundamentalmente Rosario. “La gestión de (Omar) Perotti es muy pobre. Tuvo un ministro, que creo que se llama Sain, muy ideologizado que no empoderó a las fuerzas de seguridad. Ahora intenta revertir la situación, pero el daño ya está hecho”, fustigó.
Y al gobierno de Alberto Fernández lo definió como cómplice del avance del delito. “Cuando empezás la gestión liberando a 5.000 presos peligrosos, eso ya marca el camino”, aseguró. Además marcó la falta de coordinación entre los gobiernos. “Hay que volver a usar inteligencia criminal, trabajar coordinadamente y en conjunto. Acá no trabajan juntos, ni siquiera con el partido propio, son campeones mundiales del desquicio”, descargó.
Según Macri, cuando gobernó Cambiemos entre 2015 y 2019, Rosario y la provincia estaban más seguras y sin miedo. Dijo que durante su gestión, bajo la batuta de Patricia Bullrich, bajaron los índices de criminalidad y homicidios, se juzgaron a los narcos en otras jurisdicciones y se trasladaron a los jefes de las pandillas a las cárceles federales. Pero luego vino el Frente de Todos y volvió a instalarse el miedo.
“Vine a darle mi solidaridad al pueblo rosarino y ponerme a disposición”, dijo Macri, quien estuvo acompañado por todos los sectores de Juntos por el Cambio de la provincia para darle un carácter más “institucional” al encuentro.



