El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió el esquema de bandas cambiarias y el manejo de la política monetaria, asegurando que el sistema “ganó credibilidad” tras haber resistido la tensión financiera previa a las elecciones legislativas.
En su participación en el streaming oficialista «Las tres anclas», Caputo explicó los fundamentos de la recalibración del ajuste cambiario y la secuencia del programa económico del gobierno.
El funcionario buscó diferenciar entre la compra de divisas y la acumulación de reservas. Explicó que, si bien el Gobierno fue el mayor comprador de dólares en el mercado, la herencia de vencimientos obligó a destinar la mayor parte de esos recursos al pago de compromisos.
“Por cada dólar que compramos, el 75% se destinó a pagar deudas”, afirmó, al señalar que esta dinámica se debió a la falta de refinanciamiento que enfrentaba el país.
El ministro destacó que, durante la gestión del presidente Javier Milei, la deuda pública se redujo en unos 50.000 millones de dólares, un esfuerzo que ahora permite abrir una nueva etapa de acumulación.
El impacto de las elecciones y la nueva etapa
Caputo puso énfasis en que el resultado electoral fue clave para validar la estrategia actual, y describió un escenario pre-electoral en el que el mercado se volvió «unidireccional» hacia el dólar.
En ese sentido, aclaró que haber salido antes del sistema de bandas hubiera disparado el dólar a $3.000, reforzando la percepción de riesgo.
Según Caputo, la principal novedad tras los comicios fue la recuperación del financiamiento, lo que marca un punto de inflexión.
«Ahora, en vez de acumular 25 centavos por cada dólar, vamos a poder acumular el dólar entero», señaló.
Indicó que el Tesoro dejará de ser el comprador de dólares para pagar vencimientos, y ese rol de acumulación pasará al Banco Central, subrayando que el momento de este cambio responde a una secuencia planificada: “El orden de los factores altera el producto”.





