Los cuatro hermanitos afectados por un incendio en su casa, este jueves por la mañana, en la localidad de El Trébol, donde murió el papá de la familia, seguían internados en grave estado en el hospital de Niños Víctor J. Vilela. En tanto, su madre también está hospitalizada en el Centenario.
El cuadro clínico de los chicos de 10, 7, 4 y 2 años es complejo, ingresaron ya intubados al hospital y permanecen con asistencia médica respiratoria. «El más afectado es el hermano más grande que tiene una afección muy significativa en cuanto a la profundidad y la extensión de las quemaduras. Los cirujanos plásticos tuvieron que hacerle algunas intervenciones ya desde el minuto cero», sostuvo el director del Vilela Eduardo Casim.
«El pronóstico es reservado tanto por la extensión de las quemaduras como por las edades y la afectación de la vía aérea. Cuando uno permanece en un ambiente de un incendio, tanto el calor como el hollín que se genera en el lugar afecta la vía aérea que es muy delicada, esto genera una inflamación, se acumulan líquidos en los pulmones e interfiere con el intercambio de oxígeno», agregó.
Pese a la gravedad del hecho, Casim sostuvo que hay que ser optimistas: «Los chicos tienen una capacidad de recuperarse realmente notable. Siempre hay que ser optimistas en estos casos, nosotros hemos visto casos con afecciones muy significativas que han salido al frente por lo que hay que ser optimistas, pero la situación es muy delicada».
«Los chicos están poniendo su parte, son cuerpos sanos por lo que ayuda mucho y todo el equipo de salud del hospital está trabajando a pleno todo el tiempo sobre ellos», remarcó.
“El más grande trató de sacar a los más chiquitos”
Por su parte, Sergio, hermano de Gabriel, el hombre de 31 años fallecido en el incendio, y tío de los nenes también habló y fue quien actualizó el estado de su cuñada, que también sigue “muy complicada”.
“Despertó y volvió a dormir”, dijo sin mayores precisiones sobre la mujer que está internada en el hospital Centenario, también en Rosario.
“Mis papás están destruidos, sacamos fuerzas de donde sea”, expresó el joven con la mayor entereza posible y reforzó la hipótesis planteada desde un principio: “Hubo un cortocircuito de la heladera y explotó al tener gas. Como media pared estaba revestida con madera, agarró fuego rápidamente”, detalló.
Añadió que todo sucedió “alrededor de las 8 de la mañana” y al parecer toda la familia estaba durmiendo. Sobre sus sobrinos, contó que “el más grande (de 10 años) trató de sacar a los más chiquitos” y gracias a ese accionar todos están con vida. “Agradezco a los vecinos que los asistieron y perdón que no puedo contestar todos los mensajes”, cerró Sergio desde la puerta del hospital Vilela.






