El nuevo ministro de Economía Sergio Massa anunció una extensa agenda para los días que se vienen, con medidas en las que priman los ejes de cuidado del gasto público y recuperación de divisas. No obstante, ni en su primera conferencia de prensa en el nuevo cargo ni en los abundantes tweets en los cuales se puso al frente de la comunicación de su gestión se observó mención alguna a lo que hasta hace semanas parecían ser objetivos económicos del Frente de Todos.
Grava la renta inesperada, una iniciativa que se está discutiendo en varias partes del mundo debido a las consecuencias de la pandemia y la iniciativa de ley que crea un fondo con dinero fugado del país para el pago de la deuda con el Fondo Monetario Internacional.
Dos propuesta que quedaron en el cajón para esta nueva gestiona del Ministro Massa.
Por aquellos primeros días de junio, mientras Alberto Fernández se mostraba para la foto con Martín Guzmán, el tigrense lograba tejer tres encuentros en 72 horas con el primer mandatario y subirse al avión presidencial que lo llevaría a la Cumbre de las Américas.
El silencio de Massa sobre este proyecto debe ser leído en clave con la modificación que prepara sobre el régimen de anticipos de Ganancias para empresas.El ministro de Economía trabaja junto a su equipo en una iniciativa para que cerca de 1200 empresas abonen una cuota extra, con la que se estima recaudar $200 mil millones. Debido a los problemas de caja que afronta su gestión, esta alternativa le permitirá al funcionario “cobrar más rápido”, explican desde su entorno, ya que no será necesaria la aprobación de una ley pues sería aprobada por decreto. En el Ministerio de Economía entienden, no obstante, que no es compatible dicha modificación en Ganancias y al mismo tiempo gravar la renta inesperada, por la conflictividad que le generaría con algunos sectores.





