Todo comenzó cuando la conductora anunció que John Milton volvería al estudio después de llenar un teatro con su presentación, y todo el revuelo que se había armado tras su paso por el programa.
«Quedé destruida. Me quedó una contractura. Tengo turno con mi osteópata el jueves. Nadie te puede hacer sonar el cuello, salvo que sea un osteópata. No pensé que me iba a hacer semejante maniobra. No estaba nada armado y no lo autoricé», protestó de entrada Berardi.
Luego, ya con Milton en el estudio, Estefi no ahorró en gestos de fastidio ni mascullar comentarios reprobatorios, sobre todo cuando Carmen Barbieri le admitió que le dolió la maniobra que le había practicado en el cuello, y hipnotizador lo adjudicó a la «cantidad de energía negativa que acumulamos».
Hasta que Estefanía Berardi le reprochó en vivo a John Milton que no fuera un profesional de la salud acreditado, y él reparó en que ella era «estudiante de márketing estratégico» y no «periodista e investigadora».





