El jueves más de treinta espacios gremiales locales, nacionales e internacionales, se reunieron en ATE Rosario para debatir sobre “Salud laboral, ajuste y resistencia sindical”.
Hubo un panel de apertura, talleres y trabajo en comisiones.

Durante el panel de apertura, la anfitriona Lorena Almirón, dirigenta tanto de ATE como de la CTAA Regional, optó por iniciar realizando un reconocimiento “al historiador obrero Noni Ceruti, ya que ayer y hoy se cumple aniversario del Segundo Rosariazo y él lo ha estudiado y difundido. ATE Rosario fue sede organizativa de la gesta popular”.
“Es muy importante encontrarnos con organizaciones hermanas y con otras que no nos vemos por la lejanía geográfica, para partir del diagnóstico de que el trabajo tal como está organizado hoy produce padecimientos y enfermedades. A lo que hay que sumar las desigualdades de género, porque hay sectores feminizados que reciben menor reconocimiento social y económico”, sostuvo.

El dirigente aceitero, Marco Pozzi, definió que “la salud laboral es una construcción colectiva de saberes en la lucha contra el capital”. Sobre la situación política y laboral, fue tajante: “nos hacen creer que somos emprendedores, colaboradores y nosotros nos enamoramos de épocas pasadas que consolidaron un consumo que hoy no sostenemos, pero no estuvo pensado en la ecuación de la lucha de clases. El gobierno de Milei consolida el desbalance en la explotación que venía preparándose en tiempos anteriores”

Desde otro sector siempre en lucha, el de trabajadoras de casas particulares, Rita Colli dijo que “En un momento de hiperconectividad, de más formas de estar conectados, vivimos más individualmente y volcados a nosotros mismos”.

La coordinadora del panel e integrante de la Fundación, Florencia Puente, sostuvo que la idea de multiplicar estos espacios de encuentro se vincula a “comprender el problema en el marco del conflicto del trabajo con el capital. Analizamos los cambios materiales y legislativos en las reformas de Milei y qué estrategias nos damos para buscar una salida y una estrategia para cambiar la correlación de fuerzas”.

Entre las principales conclusiones a las que se abordaron tras siete horas de encuentro y debate, figuraron la necesidad de desnaturalizar todo lo que sucede en el ámbito laboral para proteger la salud de forma integral, en todos sus órdenes y niveles. Asimismo, la impronta de fortalecer el contacto de las comisiones directivas y sus estrategias con los padecimientos de las bases mediante representaciones sólidas en los lugares de trabajo.




