El fundador de la banda Los Monos Máximo Ariel «El Viejo» Cantero es imputado este miércoles en Rosario como jefe de una organización sospechada por una gran cantidad de delitos que van desde «cobrar permisos» para la venta de droga en la zona oeste y sudoeste, balaceras a dos estaciones de servicio y dos escuelas, reventa de entradas para partidos de Rosario Central, hasta peleas de gallos y cinchada de caballos .Consigo fueron acusados su pareja Rosa Bibiana Montero, ex pareja (madre de «Guille» Cantero) Patricia Celestina Contreras, Nelson Alexis «Pandu» Aguirre –cabecilla de una estructura de barrio Triángulo– y otras 18 personas. Se estima que la audiencia puede extenderse por dos días.La audiencia realizada comenzó al rededor de las 10 en el Centro de Justicia Penal y fue encabezada por los Valeria Haurigot, Franco Carbone y Gastón Ávila fiscales quienes entrecruzaron investigaciones para formular la acusación ante la jueza Pedrana. Es la misma que este martes se vio interrumpida por problemas tecnicos que se originaron al momento que los sospechosos iban a ser imputados por videoconferencia para evitar un traslado que conllevara con algún plan de fuga o ataque.
Estaban 21 de los 22 imputados (una mujer fue llevada en la madrugada de este miércoles al hospital y no pudo ser imputada por ese motivo) al menos eso indicaron desde fiscalía, sus defensores públicos y particulares, los fiscales y una veintena de policías armados que perimetraban al grupo delictivo en cuestión.
Los detenidos ingresaron a la sala esposados, «El Viejo» llevaba el mismo camperón Nike de Rosario Central con el que fue detenido junto a un chaleco antibalas . De las conversaciones que constan en la causa surgió que además lo conocen como “Pelo duro”.
En su alocución, el fiscal Franco Carbone afirmó que los jefes de la presunta asociación ilícita son Máximo Ariel «El Viejo» Cantero y su actual pareja Rosa Bibiana Montero. Agregó que debajo de ellos está Nelso. Alexis «Pandu» Aguirre, un preso de la cárcel de Coronda que se encuentra condenado por un crimen de febrero de 2015.
Según la exposición, «Pandu» Aguirre lideró desde noviembre pasado –al menos– hasta abril, «una célula o subestructura» que trabajó para «El Viejo» Cantero y Rosa Montero. Esa «pyme» delictiva está integrada a criterio de los fiscales por Brenda Jackeline Barboza (pareja de «Pandu»), Viviana Roxana Camejo, Ángel Manuel Villarruel, Jorge Barboza, Ailén Gisela Centurión, Jonatan Adrián Sánchez, Marcela Carolina Irma Aguirre, Esteban Rubén Stoppani, Ester Teresa Fuente, Romina Alejandra Berón, Rodrigo Gustavo Berón, Jésica Andrea Berón, Oscar Rubén Malagueño y Nazareno Uriel Gauna.
Las otras personas imputadas fueron Marcos Daniel Vera –para los fiscales, el nexo entre «El Viejo» Cantero y «Pandu» Aguirre–; su hijo Yair Agustín Vera; Sebastián Fernando Gómez; Leonardo Enrique Pucheta; y Ángel Gabriel Villarruel.
De acuerdo a la investigación que lleva seis meses, las 22 personas estuvieron involucradas en balaceras a dos estaciones de servicio (la Axion de San Martín y Saavedra y la YPF ubicada frente a la Jefatura de la Policía) en la semana previa a las elecciones legislativas del año pasado; a dos escuelas (Crisol y Santa Isabel de Hungría) el 14 de noviembre pasado, mismo día de los comicios generales legislativos; y una extorsión.
El segundo fue por las actividades que hacían con los animales que fueron secuestrados en su domicilio. Según los fiscales, tenían cinco gallos de riña que eran sometidos a peleas clandestinas por apuestas; 21 caballos, 31 chanchos, dos terneros, cuatro ovejas y cuatro chivos que estaban en pésimas condiciones de salud. Los equinos eran usados, de acuerdo a la investigación, para cinchadas en las que eran golpeados con caños, látigos, palos y hasta les proporcionaban descargas eléctricas con picanas.
Los fiscales Carbone y Haurigot además pidieron sacar del archivo una causa por abuso sexual contra «El Viejo» Cantero, que data de mayo de 2018 por una presunta violación a una adolescente de 16 años en el interior de la cárcel. La víctima resultó ser la sobrina del fundador histórico de Los Monos.
Por su parte, el fiscal Gastón Ávila solo participó de la audiencia por una tentativa de homicidio por la que acusó a Nelson «Pandu» Aguirre, Nazareno «Anteojitos» Gauna y Brenda Barboza.
La balacera fue el 4 de diciembre del año pasado en Cerrillos al 3800, zona de influencia del «Viejo» Cantero. En ese hecho, el fiscal aseveró que «Pandu» Aguirre pagó 100 mil pesos a Nazareno Gauna para que «ataque y mate al menos a una persona que se encuentre en el punto de venta de estupefacientes conocido como El Arco, perteneciente a Romina Berón, alias Marilú».
El objetivo de la balacera, según la investigación, fue «intimidar a Marilú» para que salde la deuda económica que tenía con «El Viejo» Cantero y Rosa Montero. Ese ataque se perpetró desde una moto y resultó herido un joven que estaba por comprar droga. Recibió un disparo en el abdomen cuya lesión provocó la pérdida de su riñón derecho, que fue extirpado en una cirugía.
El fiscal Ávila añadió que la persona que pagó esa balacera fue Brenda Barboza, pareja de «Pandu», a Nazareno Gauna, quien a su vez le dio 50 mil pesos al gatillero, 25 mil a quien conducía la moto y se quedó con 25 mil por haber organizado el hecho.




