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El riesgo país sube y renueva récord desde septiembre de 2020, mientras ADR ceden hasta 10%

El riesgo país argentino que elabora el banco JP.Morgan sube un 1,7% a 2.078 puntos básicos, récord desde septiembre de 2020 cuando el índice se reinició a un nivel de 1.083 puntos tras el millonario canje de deuda externa privada. A lo largo de la semana, registró un salto de casi 8%.

El referencial accionario líder S&P Merval de BYMA de la bolsa porteña perdía un importante 2,42%, a 86.984,15 puntos, tras acumular una baja del 2,87% la semana pasada.
La plaza accionaria argentina inició la semana en rojo en medio de un panorama global adverso, ante los temores de una mayor inflación mundial que obligaría a los bancos centrales a subir sus tasas de interés afectando el crecimiento económico.

Por su parte, las crecientes dudas sobre la marcha de la economía local, derivadas del difícil cumplimiento de las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional, presiones inflacionarias y el derrumbe del mercado de bonos ahondan el panorama adverso pare el mercado financiero local.

«El viernes el Merval perforó los 400 puntos (medido en dólares), lo que no sucedía desde el 9 de mayo, y se ubicó en su punto más bajo desde el 27 de enero de este año», dijo Portfolio Personal Inversiones.

Agregó que «con 393 puntos, ya son 18 los que lo separan de su valor a cierre del 2021, representando una pérdida del 4,36% en lo que va del año» y recordó que «a principios de abril de este año el Merval alcanzaba su punto más alto en los últimos dos años con 493 puntos y una ganancia del 20%».

El índice accionario estadounidense Dow Jones perdía un 2,06% y el referencial brasileño Bovespa caía un 2,62%.

Bonos
Los bonos nominados en dólares perdieron hasta más de 3%, con bajas lideradas por el Global 2029 (-3,2%); y el Bonar 2038 (-2,6%). En la semana, los Globales acumularon una caída del 8,5%, uniforme a lo largo de la curva, cerrando así en mínimos históricos.

Por su parte, los títulos ajustados por inflación cerraron con mayoría de subas, tras los derrumbes anotados entre miércoles y jueves. En algunos casos, rebotaron hasta más de 5% (Discount, y Boncer 2023 -TX23).

«Es imposible que sea un único factor lo que explique la subida del riesgo país y el desplome de los bonos. Argentina, después de la reestructuración de su deuda, perdió la capacidad de financiarse en dólares en el exterior y le quedó como única fuente genuina endeudarse en pesos en el mercado local», declaró Javier Timerman, socio de Adcap Grupo Financiero.

«Como hay expectativas de inflación y de devaluación, el mercado empezó a comprar deuda y a financiar al Gobierno en bonos que están atados principalmente a la inflación, y en menor medida, en bonos atados al dólar (…) Ahora aparecieron las preguntas del mercado acerca de una eventual devaluación o un reperfilamiento y estas causas explican lo del mercado», agregó.

Dada la dura tendencia bajista de los bonos durante las últimas rondas, entidades gubernamentales como la Anses y el BCRA salieron a comprar títulos para intentar poner un piso al mercado.

Con todo, los papeles CER que vencen este año acumularon la semana con pérdidas de hasta 4%, los bonos a 2023 retrocedieron hasta 9%, mientras que los títulos largos se derrumbaron hasta 17%.

La otra cara de la erosión de los bonos fue que los rescates de fondos que invierten en alternativas indexadas (CER y T+1) se aceleraron. Entre el miércoles 8/6 y el jueves 9/6 de los FCI CER salieron $43.500 millones, mientras que de los T+1 la sangría superó los $30.300 millones. En las 7 ruedas de junio, $59.900 millones abandonaron los FCI indexados y $19.000 millones los fondos con rescate a 24 hs, según fuentes del mercado.

El mercado baraja varias hipótesis detrás del sell-off de la deuda en pesos: necesidades estacionales de fondos por parte de las empresas, el adelantamiento de los temores de reperfilamiento (alentados por JxC) y movimientos de entes oficiales, entre otros.

«En cualquier caso, los acontecimientos mostraron con crudeza lo vulnerable que es la curva de pesos y las limitadas opciones que le quedan al Gobierno para cumplir el Programa Financiero», analizaron desde GMA Capital.

Tampoco le fue bien a la deuda soberana dólar-linked, que perdió en la rueda un 2% en promedio, destacándose el TV23 que cayó un 3,5%. En una dura semana, los bonos DL cayeron un 5% en promedio.

Para colmo de males, las monedas y bolsas externas cerraron con fuertes pérdidas luego de que la inflación de Estados Unidos superara las estimaciones generando expectativas de agresivas alzas de tasas de interés en la mayor economía del mundo.

La inflación minorista de mayo arrojó una suba de 1% versus 0,7% esperado, y 0,3% del mes previo. Por su parte. la inflación núcleo vino en 0,6%, manteniendo el ritmo de abril. Fue suficiente para que volvieran los osos a escena y hagan derrapar al S&P500 un 2,9%, para acumular en la semana una caída del 5,1%.

Por su parte, la tasa del bono a 10 años trepó 11 puntos a 3,16% (+22 bp semanal), mientras el petróleo WTI cayó 0,7% a u$s120,65, ganando un 1,5% en la semana.

«En Estados Unidos, la inflación se disparó y las tasas de interés reales son negativas (…) En Argentina, los bonos atados a la inflación cotizan a inflación, entonces, lo que hay en el país es una crisis de confianza sobre lo que puede llegar a pasar con estos bonos», explicó un analista financiero.

En medio de la tensión que reinó esta semana en el mercado de la deuda en pesos, el Ministerio de Economía realizará el martes próximo una licitación de distintos títulos del Tesoro para financiarse en el mercado local.