Hablando de política tradicional, el peronismo va a ir dividido a los homenajes por el Día de la Lealtad. La CGT organiza su acto en el estadio “Obras Sanitarias”. Presta su sede José Luis Lingeri, jefe del gremio de aguas.
Más allá de homenajear al General, van a presentar una “Mesa Nacional Sindical Peronista”, que va a ser el primer paso para crear un partido político propio que le dispute poder al kirchnerismo. “Debemos reeditar lo que hizo el General Perón en el año 46, cuando ingresaron en el Congreso diputados y senadores que habían sido dirigentes sindicales”, explica uno de los armadores del espacio. Ese año hubo un 11% de “obreros” en Diputados. Cinco años más tarde, en 1951, les dio a todas las delegaciones de la CGT la posibilidad para que elijan candidatos para cargos públicos. Los sindicalistas quieren recuperar ese espacio perdido.
Es parte del fastidio de un sector que se cansó de ver peleas internas ajenas como un testigo bobo de la historia. En la presentación también va a haber dirigentes políticos peronistas que tratan de ir por el “desfiladero del medio”. Nada positivo suele salir de ahí, pero es bueno intentarlo.
El resto del peronismo entendió que no sirve el camino del medio. Por eso, este lunes los intendentes del conurbano van a marchar con los sectores duros del moyanismo, la CTA y La Cámpora para pedirle al Gobierno que “revalorice el rol del Estado en el control y planificación de la economía”, “rediseñar el sistema financiero”, más controles al comercio exterior y cambios en la Justicia, entre otros.
Alberto Fernández no va a participar de ese acto. Va a inaugurar obras en un evento mucho más modesto en Cañuelas. Desde ahí planificará la utópica idea de ir por la reelección.
Fuente: laotracaradelanoticia


