La iniciativa busca promover la participación ciudadana en la lucha contra el cambio climático y fortalecer la red de espacios seguros ante olas de calor.
El voluntariado se desarrollará entre diciembre y marzo y estará coordinado por la dirección General de Acción Climática y Calidad Ambiental, dependiente de la Subsecretaría de Cambio Climático y Transición Justa. Se espera que quienes participen cuenten con manejo de herramientas de trabajo colaborativo en línea (Google Drive, Formularios, Documentos y Hojas de cálculo); habilidades comunicacionales para difundir los refugios y sus servicios; y nociones básicas de metodología de investigación social para realizar entrevistas y encuestas.
La convocatoria se enmarca en el lanzamiento de la temporada 2025/2026, que contará con 100 refugios climáticos distribuidos en toda la ciudad. Al mismo tiempo, el Municipio invita a instituciones privadas y organizaciones de la sociedad civil a sumarse a la red. Quienes deseen ofrecer un refugio climático podrán inscribirse completando el formulario disponible aquí.
Los refugios climáticos son espacios públicos o privados que ofrecen mejores condiciones de bienestar durante olas de calor u otros eventos extremos asociados al cambio climático. Entre ellos se incluyen centros municipales de distrito, bibliotecas, museos, centros culturales, polideportivos y diversos espacios verdes.
Su funcionamiento adquiere especial relevancia en un contexto donde el riesgo climático aumenta y afecta de manera desigual a la población. El riesgo climático surge de la interacción entre vulnerabilidad, exposición y amenaza. En Rosario, las amenazas más frecuentes vinculadas al cambio climático son las tormentas intensas y las olas de calor. Los grupos más vulnerables ante las altas temperaturas son niños y niñas, personas mayores y quienes presentan enfermedades crónicas respiratorias o cardíacas.
Reducir la exposición y aumentar la capacidad de respuesta es clave para proteger a estos grupos, y la Red de Refugios Climáticos constituye una herramienta central para ese objetivo, ofreciendo espacios seguros y accesibles durante los momentos críticos.
Esta política pública forma parte del Plan Local de Acción Climática (PLAC) y funciona durante toda la temporada de verano 2025/2026, con posibilidad de ampliarse si las condiciones lo requieren.
Sistema de monitoreo
La red de refugios climáticos (centros de amortiguación frente a olas de calor y otros eventos extremos) está incluida en el sistema de monitoreo, herramienta de comunicación, seguimiento y transparencia de las políticas climáticas que el municipio lleva adelante.
El sistema de monitoreo es una herramienta que se enmarca en la ordenanza 9424/2015 (artículo 14) y en la Ley Nacional de Presupuestos Mínimos de Cambio Climático.
Ola de calor
Se define ola de calor cuando las temperaturas máximas y mínimas superan o igualan, por lo menos durante tres días consecutivos y en forma simultánea, ciertos valores umbrales que dependen de cada localidad.
Como consecuencia del cambio climático, las olas de calor están evolucionando hacia eventos de mayor magnitud y duración, afectando cada vez a mayor cantidad de personas, requiriendo un abordaje integral que incorpore acciones de prevención y respuesta y alerta temprana.
Ante estas condiciones climáticas, se propone habilitar centros de amortiguación, con el fin de contribuir a mantener una temperatura corporal a las personas más vulnerables que se vean afectadas por el aumento de la temperatura.
Medidas preventivas para evitar golpes de calor
Ante altas temperaturas y la posibilidad de golpes de calor, desde el municipio se recuerdan una serie de consejos. Además, se recuerda que los golpes de calor afectan a personas de cualquier edad, aunque muy especialmente a personas mayores y a infancias, por esto es importante priorizar la hidratación y la nutrición.
Los síntomas son: dolor de cabeza palpitante, náuseas, temperatura corporal elevada, confusión, pérdida de conciencia, respiración y pulso rápido y fuerte, piel enrojecida, caliente y seca. Ante cualquiera de estos síntomas es importante consultar al médico, trasladar al afectado o afectada a un lugar fresco y ventilado, ofrecerle agua, quitarle la ropa y mojar con agua fría todo el cuerpo. No se debe administrar medicamentos antifebriles, ni tampoco friccionar la piel con alcohol.


