Como es tradición, vecinas y vecinos de este centro municipal se reunieron a celebrar y agradecer a la Madre Tierra en un rito ancestral.
Fue una oportunidad más para que las y los habitantes de esa barriada refuercen sus lazos comunitarios a través de una actividad de fuerte arraigo identitario.
“Celebramos a nuestra Pacha agradeciéndole todo lo que nos da. Le ofrecemos lo mejor que tenemos y le manifestamos nuestra alegría, como hace más de cinco siglos, levantando las manos y gritando ‘Jallalla Pachamama’», explicó Cabrera.
Esta propuesta, que ya es tradición en el Centro Cuidar La Tierrita, contó también con un espacio de feria donde las y los participantes podían adquirir la tradicional caña con ruda. El encuentro cerró con la actuación de un grupo de percusión conformado por niñas y niños y con un almuerzo para reforzar, a través del hecho de compartir la mesa y los alimentos, el constante ida y vuelta con la comunidad del barrio.
“La Pachamama es una fecha que toma el Centro Cuidar La Tierrita como celebración del modo en que nos vamos vinculando con quienes habitan el territorio”, puntualizó la coordinadora del espacio, Silvina Abaroa, y abundó: “La celebración de la Pachamama es un momento de encuentro, un momento donde se reúne la comunidad para recordar lo que somos: una común unidad, conformada por ideas como cielo, tierra, respeto, reciprocidad, intercambio. Y es el momento para agradecer, para juntarnos, para compartir, para confiar y cuidar unos de otros”.
Cabe destacar que participaron alrededor de sesenta personas y que contó con la presencia de la directora del Distrito Noroeste Sabrina Martínez, así como de referentes de la Dirección de Integración Comunitaria, la Dirección de Política Alimentaria, Gabinete Joven, Adultos Mayores e Infancias.
Celebración de la Pachamama
Se trata de una celebración propia de las culturas andinas pero que en nuestra ciudad alcanzó un lugar destacado en el calendario de celebraciones populares. Es el momento de poner en escena las raíces de los pueblos originarios con sus creencias y valores, muchos de los cuales hoy la vida urbana rescata, especialmente en lo atinente a la defensa de la “Madre Tierra” que modernamente llamamos “Sustentabilidad” o “Políticas de cuidados ambientales”.
Tradicionalmente en la ciudad se destaca el ritual de la Caña con Ruda, en el cual según los pueblos originarios del nordeste, a través de la ingesta de unos traguitos el 1º de agosto se atrae salud, se espanta la mala suerte y se promueven alegrías.
Para esta fecha, cada año emprendedores de la Economía Social exponen y venden este producto elaborado de manera artesanal.
Centros Cuidar
Los centros Cuidar son espacios ubicados estratégicamente en diferentes barrios de la ciudad que funcionan bajo la órbita del Plan Cuidar. En ellos se despliegan las políticas públicas de cuidados con el objetivo de acercar a las familias del barrio propuestas de inclusión, que posibiliten el pleno ejercicio de sus derechos.
Estos espacios promueven actividades para infancias, adolescencias y tercera edad: Desarrollo Infantil para niñas y niños (0 a 2 años); Propuestas socioeducativas para niñas y niños (3 años); Espacios de Fortalecimiento Familiar; Territorios de aprendizajes para niñas, niños y adolescentes (6 a 15 años); Espacios para Juventudes y Actividades Integrales para adultas y adultos mayores.





