Hoy lunes 03 de julio se realizó la cuarta jornada de audiencias del juicio oral por la muerte de Emilia Uscamayta Curi, que seguirán realizándose en los próximos días con una posible extensión durante el resto de la semana. Los cuatro imputados son quienes fueron señalados como organizadores de la fiesta “La Frontera” que se realizó en una casa quinta ubicada en 520 entre 159 y 160, el 1 de enero de 2016. Raúl “El Peque” García, Carlos Bellone, Santiago Piedrabuena y Gastón Haramboure están acusados bajo la carátula de “homicidio simple con dolo eventual”.
La audiencia inició a las 12:40 y los testigos fueron: Jonatan Emanuel Reyes, Matias Venzi, Claudia García, Alejandro Nemes y Matías Jimenez. Además se mencionó la incorporación durante la jornada de dos veedores: la Prosecretaría de Derechos Humanos de la Universidad Nacional de La Plata y la Secretaría de Derechos Humanos y Género de la Facultad de Trabajo Social (UNLP). Estos se suman a la lista conformada también por la la Secretaría de Derechos Humanos de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires; el Ministerio de las Mujeres, Políticas de Géneros y Diversidad Sexual de PBA; la Federación Universitaria de La Plata; la Asociación Miguel Bru; las concejalas Cintia Mansilla y Ana Negrete; entre otros.
El primero en testificar fue Reyes, quien era Director de Inspección de la Municipalidad. Al ser consultado sobre su relación con el día de la fiesta, contestó: «Fuimos citados a trabajar la noche del 31 en apoyo a la Dirección de Nocturnidad a cargo de Gerardo (Gioglio)» y puntualmente sobre su intervención agregó «encomendé a los superiores para que notifiquen en el lugar que no tenían habilitación”. Según el testigo, este dato lo tenía por lo que había informado el delegado Adrián Zamudio al Subsecretario de Control Ciudadano, Roberto Di Grazzia: “El día anterior ya habíamos notificado del evento en la misma casa. Se le avisó que no tenía habilitación. No sabíamos que se vendían entradas”.
Describió que al llegar a la zona “había micros, como si fuesen escolares, había gente en la calle”. En la quinta «ya estaba el Director de Nocturnidad y con un inspector, nosotros nos acercamos al lugar, ingresamos por un lateral y ya habían empezado a labrar las actas” en referencia a Gioglio y Néstor Galarraga. “Ellos dijeron que iban a clausurar y tuve que irme porque había más eventos”. La fiscal Langone preguntó cómo supo de la clausura posteriormente y Reyes respondió: “Me dijeron que no habían podido clausurar. Porque no tenían policía y no podían hacer el desalojo”.
Sobre el accionar por parte de la Municipalidad de La Plata en torno a estos eventos, aseguró que no existía un procedimiento pautado previamente entre ellos y los agentes policiales. “Hay veces que se puede realizar la clausura y otras que no. Por lo general se llama a la policía, que suele venir. Creo que ese día no fue y por eso no se pudo clausurar. No sé por qué no fue” y sumó: “El apoyo policial dependía de la Secretaría de Seguridad, de Daniel Piqué”.
Al igual que el inspector Galarraga, quien ya había prestado testimonio en una audiencia anterior, Reyes afirmó que reconoció al imputado Piedrabuena: “Me lo crucé a Santiago cuando me iba, que lo conocía porque era dueño de boliches, de hace mucho tiempo atrás”.
El siguiente testigo fue Venzi, era oficial policial de la UPPL de La Plata. Declaró que enviaron un móvil a la fiesta pero luego recibieron directivas del oficial Peña, quien además recibía órdenes de Sebastián Martinez Pass, de volver a la base y bajar a la calle. No mandaron a nadie más a la fiesta.
En tercer lugar, testificó García, perito de la causa. Aclaró: “Se puede ver un cuadro de asfixia pero no puede decirse cuál es la naturaleza que la produce”. La defensa de los imputados buscó desligar la responsabilidad de los organizadores del evento para que ésta recaiga en la propia Emilia. En este sentido sus preguntas fueron dirigidas a constatar el estado de la joven, pero García volvió a sostener que no se encontraban signos ni pruebas que pudiesen determinar que la ingesta de alcohol fuera determinante en el desenlace de su muerte.
El cuarto testigo fue Nemes, el médico que realizó la autopsia y el informe junto a Granillo Fernandez donde se determinó que “la muerte se produjo por insuficiencia respiratoria por asfixia por sumersión”. Declaró que el tiempo de sobrevida, momento en el que podría haberse realizado el RCP antes de la muerte, lleva entre 3 y 10 minutos, y que la resistencia del cuerpo en ese momento no varía según el consumo de alcohol. A esta conclusión se arribó luego de que nuevamente la defensa insistiera en hacer mención sobre el estado de Emilia durante el evento.
El último testigo fue Jimenez, oficial policial de la UPPL de La Plata, cumplía el rol de chofer. Declaró que por la directiva de Venzi fueron con Quispe a las 21 en un móvil a la fiesta. Luego, se les comunicó que la fiesta no se iba a hacer por lo que la oficial De Tezano les indicó que abandonen el lugar por órdenes del jefe de turno y del jefe de la policía (Martinez Pass).
Mañana continuarán las audiencias a partir de las 8:30 de la mañana y se baraja la posibilidad de que se extiendan a más días. Desde la familia y la Asamblea Justicia por Emilia convocamos a seguir acompañando el pedido de justicia.
¡BASTA DE IMPUNIDAD! ¡JUSTICIA POR EMILIA USCAMAYTA CURI! ¡LA CORRUPCIÓN MATA!
Asamblea Justicia por Emilia Uscamayta Curi


