Hoy se cumplen 26 años de aquel 2 marzo de 1997 cuando en la intersección de las calles Salta y Oroño, Sebastián Pira a bordo de su vehículo Ford Galaxy, a una velocidad de mas de 100 kilómetros por hora y traspasando la esquina en cuestión sin disminuir la marcha, atropelló y mató a Daniela Caruso y Celeste Haiek, que cruzaban la calle por Oroño arrastrando a una de ellas mas de una cuadra en el parabrisas y provocándoles la muerte casi de manera instantánea a ambas.
Luego de atropellar a las jóvenes y provocarles la muerte Sebastian Pira huyó del lugar.
A los días del hecho, Pira se presentó con su abogado en la Comisaría 3° de Rosario donde quedó detenido.
La Causa, el prófugo y finalmente prescripción con cierre de causa
El juez Osvaldo Barbero caratuló el hecho como doble muerte en accidente de tránsito y derivó el caso al juez correcional Edgardo Bistoletti. El 12 de junio de 1997, el juez Osvaldo Barbero le dictó la libertad condicional.
Bistoletti cambió la carátula a doble homicidio con dolo eventual y según el Código Penal debería estar entre 8 y 25 años en la cárcel. Los abogados de Sebastián Pira apelaron y en la Cámara de Apelaciones determinaron que la muerte de Daniela Caruso fue por homicidio simple (con intención) y la de María Celeste Haiek por homicidio culposo (sin intención).
El expediente se dividió en dos, Barbero era el juez por la muerte de Caruso mientras que Bistoletti por la muerte de Haiek.
El 10 de noviembre de 1997, Bistoletti ordenó la detención de Sebastián Pira pero ese mismo día el joven se escapó del país huyendo a Israel. Pira también estuvo en Turquía y Corea hasta que decidió radicarse en Holanda donde fue detenido el 28 de marzo de 2000 cuando lo interceptaron en el Aeropuerto de Shipol, Ámsterdam.
Quedó bajó disposición de un juez holandés que aceptó que lo extraditen a nuestro país pero lo dejaron libre hasta que se concretará su regreso a Argentina. Cuando Interpol lo fue a buscar a la casa en agosto de 2001, Pira otra vez había huido sin dejar rastros. Esa fue la última vez que lo vieron.
Sebastián pasó más de la mitad de su vida huyendo de la Justicia y las familias de las víctimas creen que la familia de Pira es cómplice de sus evasiones. En 2014 el juez de instrucción Gustavo Pérez Urrechu resolvió que la causa prescribió y en junio de 2015, la Corte Suprema de Santa Fe ratificó el fallo cerrando el círculo de impunidad sobre estas muertes.
Acto para no olvidar
El Concejo Municipal de Rosario aprobó el proyecto de la concejala Fernanda Gigliani, para que se coloque una placa conmemorativa en bulevar Oroño y Salta en nombre de las dos víctimas como reclamo de justicia.
El acto tendrá lugar este 2 de marzo a la hora 8.30 en la esquina del crimen. La placa tendrá como frase: “La Justicia olvidó, nosotros jamás”.






