El miércoles 14 por la tarde, en la sede de ATE Rosario, se realizó el conversatorio «Latinoamérica, soberanía en disputa. Reflexiones sobre la intervención militar norteamericana en sudamérica. Desafíos de la militancia”. Fue convocado por la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos y ATE Rosario.
El panel estuvo compuesto por Marina Magnani – Integrante de la Mesa Directiva de APDH Rosario y asambleísta nacional APDH y José Giavedoni – Dr. C. Política UNR/CONICET y Consejero Asesor APDH Rosario. Fue moderado por Noelia Castañeda, Presidenta APDH Regional Rosario.
Al iniciar la actividad, Castañeda hizo eje en las distintas organizaciones que acompañaron y adhirieron. Resaltó los lineamientos de repudio del organismo para con la situación venezolana, poniendo el foco en países con gobiernos de extrema derecha (caso de Argentina) en el aval al accionar intervencionista de Estados Unidos.

Marina resaltó la importancia de la creación de la OPEP en su época y el hecho que Venezuela haya sido un país sede en su momento, en el debate de negociar un precio justo por el petróleo. En consideración a esto, refirió a que EEUU tiene un anhelo de venganza por aquellas acciones emprendidas. Anexando historia con actualidad, en distintos pasajes de su exposición, recordó las sanciones a Venezuela para poder acceder a elementos esenciales para la subsistencia, al tiempo que analizó la muerte de Hugo Chávez como un factor de quiebre para que el poder imperial estadounidense avanzase sobre el desgaste y bloque al modelo bolivariano.

Giavedoni extendió su análisis sobre algo que va más allá de figuras personales, y es el hecho de modelos en juego: una modernidad que en el escenario tiene como componente al caos como elemento representativo de una condición genuino del funcionamiento, y desde allí pretende reorganizar el nuevo orden; y el de un proyecto político, cultural, económico y social que con sus avances y retrocesos demostró salirse de la lógica eurocentrista y estadounidense, para construir desde las bases un poder comunitario que no se limite a la centralidad estatal.
Consideró además que, con una realidad vertiginosa, multipolar, guerras comerciales y en el plano cotidiano de los EEUU, una gestión trumpista con dificultades para la gestión interna, el escenario a un nuevo orden mundial continúa abierto.






