Este 18 de diciembre, Rosario fue nuevamente escenario de una masiva jornada de lucha contra la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional.
La Plaza 25 de Mayo fue el epicentro de las protestas en la ciudad, con concentraciones al mediodía y por la tarde. El reclamo fue de todos y todas: rechazo a un proyecto que avanza sobre derechos históricos.
Gremios, organizaciones sociales y centrales sindicales protagonizaron movilizaciones y actos a lo largo del día, en el marco de una convocatoria nacional impulsada por la CGT y las CTA. ATE Rosario participó activamente de la jornada y convocó a las y los trabajadores estatales a sumarse a las movilizaciones.
Desde el sindicato se remarcó que la reforma laboral forma parte de un plan de ajuste más amplio, que profundiza la precarización y el empobrecimiento del pueblo trabajador. Su Secretaria General, Lorena Almirón, afirmó que “Nos hablan de modernización, pero acá esta esta reforma nada tiene de moderna, sino es claramente volver al pasado, volver a una situación de esclavitud para los trabajadores y trabajadoras. Ya no le basta al gobierno con perseguirnos, con reprimirnos, con despedirnos. Ahora nos quieren imponer esta reforma, que es un claro retroceso para todos y todas”.
Guillermo Grand, referente de ATE Rosario, expresó: “está reforma laboral es regresiva y es parte de un plan del gobierno nacional para seguir quitando derechos a los trabajadores y a las trabajadoras de la República Argentina. La jornada se replicó en todo el país, y en Capital Federal, el epicentro va a ser en la Plaza de Mayo, juntos las tres centrales, que son la CGT y las dos CTA”.
Las intervenciones de las distintas voces coincidieron en un punto central: la reforma laboral no cuenta con el aval de las y los trabajadores. Frente al intento de imponer un modelo de ajuste, exclusión y pérdida de derechos, el movimiento obrero volvió a demostrar que la respuesta sigue siendo la misma: organización, unidad y movilización en las calles.





