ATE Rosario realizó, de cara al #8M, el Encuentro de producción, trabajo y géneros bajo el lema ‘mapeando experiencias, articulando luchas’, con el interrogante ¿qué Estado necesitamos? Hubo presencia de dirigentas de ATE Nacional y especialistas que fogonearon el debate. Fuerte respaldo a los 160 despedides de la Agencia Nacional de Discapacidad y a trabajadores de prensa en conflicto.

Liliana Leyes, secretaria de Géneros y Diversidades del gremio rosarino, destacó que “es un momento para pensar y debatir estrategias, escuchar compañeras que vienen trabajando profundamente algunas situaciones. Por eso nos preguntamos qué Estado necesitamos”. Recordó la paridad por la que se peleó en ATE, que permitió que más compañeras asumieran cargos directivos en el gremio. De hecho, por primera vez en cien años de historia hay una secretaria adjunta nacional mujer.

El gobierno de la insensibilidad
Pérez Barreda recorrió las características de la etapa desde la economía política. “El objetivo del gobierno nacional es liberalizar los mercados y acabar con el Estado. Su estrategia es la desregulación total de la economía. Decimos que siempre hay reguladores de la economía, si no es el Estado hay otros actores que lo hacen”.
“En democracia nunca hubo un ajuste de las dimensiones que genero Milei en solo dos meses. El shock inflacionario fuer adrede, el salario sólo durante diciembre cayó un 14%, el recorte en las jubilaciones ronda el 25%. La pérdida salarial es inédita y la más rápida en la historia argentina”, señaló.

La secretaria general de ATE Rosario expuso que “en Argentina hubo tres reformas del Estado y tenemos la pretensión de la cuarta en desarrollo. El rasgo común es que atacaron las instituciones que quedan como semilla de comunidad, de encuentro social. La primera reforma fue durante la dictadura genocida entre 1976 y 1983. La segunda en la década de los `90 durante el gobierno de Carlos Menem. La tercera bajo mandato de Mauricio Macri. Es decir, todas fueron implementadas por gobiernos neoliberales, a lo que hoy se suma –como en dictadura- el carácter ideológico fascista”.
Y polemizó: “¿No muestran acaso las derechas más definición política para implementar los cambios más profundos que saben que requieren sus modelos, que los gobiernos progresistas?”. La dirigenta apuntó también a la sintonía de ajustes de los gobiernos provincial y municipal.

Desde la secretaria de Géneros y Diversidad de ATE Nacional, Clarisa Gambera, destacó que los despidos recaen sobre personas especialmente vulnerables configurando una “política de la crueldad”. Asimismo analizó que “la etapa requiere creatividad para generar unidad y resistencia”. Sobre la fijación del presidente y su gabinete con las mujeres en sus ataques públicos y el feminismo, consideró que “nos eligen como enemigas por nuestra potencia, no por nuestra debilidad”. En clave gremial insistió en la necesidad de incorporar las nociones de géneros en la paritaria.
La adjunta nacional, Mercedes Cabezas rescató el rol del Estado como nivelador de las desigualdades, entre las cuales se inscribe la desigualdad de géneros. “Los sindicatos reproducen las estructuras de poder del mundo del trabajo. En ATE nos dimos la enorme tarea de construir nuevas formas de poder”, contó la primera adjunta nacional mujer en cien años de historia de la ATE. “Atacar al Estado es atacar al feminismo y las diversidades porque cuando se mira el mundo del trabajo estatal, lo cierto es que hemos en el estado avanzado mucho en derechos”, expuso.
En encuentro prosiguió con la exposición de diversas compañeras y cerró a puro tambor con una percusión masiva junto a las Tamboreras de ATE Rosario.






