Una concurrida asamblea de diversos sectores sindicales en Plaza San Martín dio continuidad a las diversas expresiones populares de repudio al decretazo de Javier Milei, el ajuste y la represión. Estatales, docentes y aceiteros realizarán medidas gremiales y marcha el próximo miércoles, a la que convocarán a otros sectores.
A las seis de la tarde del jueves, la Plaza 25 de Mayo de Rosario decenas de miles de personas se fueron trasladando y llenando también los alrededores del Monumento Nacional a la Bandera, donde se realizó un acto. El rechazo a la transformación regresiva del Estado para beneficio de los grupos económicos concentrados se expresó en el cántico “la patria no se vende, se defiende”, que recorrió diversos puntos del país.
“A este escenario crítico, respondemos con organización y lucha”, dijo Lorena Almirón, dirigente de ATE y CTAA. Sobre el decreto de 300 puntos de derogación y modificación de diversas leyes fundamentales, opinó que “nada tiene de necesidad y urgencia y desde ATE y CTA presentamos un amparo. Pero la batalla jurídica no va a avanzar si no seguimos en las calles”. Consideró urgente una medida nacional de todas las centrales sindicales, para frenar la ola de despidos que se viene, el ajuste y la enorme pérdida de poder adquisitivo que calculó en doce canastas familiares. Exigió apertura inmediata de paritarias y aumento de emergencia.
Juan Pablo Casiello, de Amsafe Rosario, llegó tras asistir a una escuela donde sufrieron el onceavo robo este año. “No entiendo por qué no generan un protocolo para evitar los robos en las escuelas, en vez de para limitar la protesta”, azuzó. Para el sector provincial, la pérdida representa casi un mes y medio de sueldo. “Hay que unificar los conflictos, dándoles una perspectiva. El paro nacional es una necesidad y el próximo miércoles hay que dar una muestra importante de fuerza”.
“No hay plata en los bolsillos de los trabajadores, no tenemos margen para dejar pasar esta situación. Nosotros movemos al país y tenemos que decir y defender el país que queremos”, dijo el aceitero Carlos Vallés. Paula Nardini, secretaria adjunta de Amsafe Rosario también se refirió al “enorme daño a los recursos naturales y la soberanía que imprime el DNU”.
Abriendo una extensa lista de oradores de diversos sectores laborales, el secretario adjunto de la CTAA Rosario, Gustavo Terés, definió: “es el ataque más brutal de las clases dominantes desde la dictadura. Hay que ampliar la discusión, pensar en un plan de lucha sostenido porque sólo con un acontecimiento no alcanza para resistir la ofensiva del capital. A multiplicar las asambleas y las luchas”. En varios discursos circuló una frase de otro momento histórico, pero representativa al momento actual: la lucha social y el protagonismo en ella de los sindicatos se dará, con los dirigentes a la cabeza o la cabeza de los dirigentes.




