ATE Rosario realizó un cese de tareas por 48 horas frente a la dramática situación de violencia que azota la ciudad. Tras los cuatro asesinatos de trabajadores en su jornada laboral, no hubo respuestas de los gobiernos para garantizar la integridad de quienes cada día sostienen lo público.
A la crisis nacional que se padece, la situación que se vive en Rosario es extraordinaria. La largamente anunciada consolidación de las economías delictivas y el negocio de la violencia, llegó finalmente a sitiar la ciudad.
Y causalmente lo hizo en una situación económica desesperante para la población, con índices de pobreza históricos y con un gobierno que en ese marco también regatea el aumento de sueldo a los maestros, los asistentes escolares, trabajadores de la salud, que cada día asisten a esa comunidad golpeada de miseria y despidos. “Queremos trabajar para poder vivir dignamente y no morir en nuestros lugares de trabajo”, dicen con sencilla profundidad las y los estatales.

Hoy, se abrió la canilla de un goteo de dos décadas. Rosario sangra porque nunca se atacaron los pilares del negocio de la violencia. Ante esta coyuntura “es urgente y necesario que las organizaciones de la sociedad civil formemos un Comité de Emergencia y Crisis Social con perspectiva de derechos humanos y que controle el accionar gubernamental”, explicó la secretaria general de ATE Rosario y la CTA, Lorena Almirón.
En la conferencia de prensa realizada junto con Amsafe Rosario que, como docentes universitarios, recolectores, transportistas públicos y otros gremios permanece de paro, el delegado departamental Juan Pablo Casiello contó: “hay mucho temor en las escuelas, mucho temor en la comunidad educativa, ayer (por el domingo) empezamos a recibir una cantidad de llamados de compañeras de distintos barrios”. A los planteos de les trabajadores se sumó el de las familias, que informaban la ausencia de los alumnos.

La segunda jornada de cese de ATE Rosario, que afecta a todos los sectores y niveles del departamento fue en el marco de un paro nacional de la entidad. El plan de lucha nacional continuará el viernes 15 movilizando a Capital Humano para exigir la reincorporación de los compañeros despedidos y la renovación automática de los contratos que vencen el 31 de marzo.






