El martes, producto de una balacera dentro del Hospital Provincial, murió un policía y dos personas recibieron disparos. El dolor y la bronca atravesaron las imponentes jornadas de protesta unitaria y acompañamiento a la comunidad del efector. ATE Rosario exigió un plan integral de seguridad e inversión pública en áreas clave.
Tanto en salud como en educación -y otras áreas- ATE Rosario viene denunciando esa realidad que va en triste sintonía con la situación general. Pero el horror vivido en uno de los hospitales más importantes de la región, significó un nuevo escalón ganado por la violencia.
Frente a la situación el Provincial permanece cerrado sólo con excepción, por obvias razones, del área de internación. El miércoles a primera hora hubo un abrazo y, el jueves, quizás la movilización más importante de los últimos años del sector sanitario. Tanto ATE Rosario que cesó actividades en salud municipal, provincial y nacional, como SIPRUS y AMRA, se concentraron con otros gremios y organizaciones en la puerta de calle Alem.
“Hay una mezcla de indignación y de tristeza por lo que pasó. Tenemos que lamentar la muerte de un trabajador en su puesto de trabajo, no es la primera vez que pasa, por eso creo que tiene que haber políticas públicas, tienen que activar los protocolos, un plan integral de seguridad para que los trabajadores y trabajadoras se sientan contenidos y se sientan seguros de ir a trabajar. Hemos vivido situaciones de balacera en los barrios, en los centros de salud, en las escuelas, hemos realizado una marcha multitudinaria por la paz en nuestra ciudad y siguen pasando estas cosas”, expresó la Secretaria General de ATE y CTAA Rosario, Lorena Almirón.





