La Secretaría de Control intervino en una propiedad de barrio Abasto tras la denuncia que hicieron los propios vecinos. Los moradores se fueron y el can estuvo al menos 10 días solo
El rescate se produjo en una vivienda de barrio Abasto. Según detallaron desde el municipio, la denuncia ingresó a través de vecinos con un llamado al 147. Allí se informó que quienes residían en la propiedad se habían ido y el animal quedó así abandonado. Durante ese lapso fueron los habitantes de la zona quienes, alertados de la situación, lo asistían cómo podían, siempre sin poder ingresar a la propiedad.
Lo cierto es que una vez que la denuncia quedó formalizada en el municipio, en un primer momento se acercaron al lugar agentes de la Dirección de Proximidad, los que constataron la gravedad de la situación.
El caso fue tomado luego por las áreas de Protección de Animal y Control Urbano, también dependiente de la Secretaría de Control. La intervención se hizo junto a personal policial, que dio aviso a la Fiscalía en turno para que así se autorizara el rescate del can, el cual finalmente fue retirado por una ventana de la casa. En ese marco se pudo comprobar que estaba en muy malas condiciones de higiene y salud.
Luego del rescate, los agentes municipales le pudieron dar asistencia y ponerlo a resguardo. Y tras eso fue entregado a un hogar en tránsito.
Vale recordar que la ley penal 14.346 señala que, de hallarse a los responsables de lo sucedido, se “podría establecer de quince días a un año de prisión”, lo que corresponde a quien “infligiere malos tratos o hiciere víctima de actos de crueldad a los animales”.
Entre otras cosas, la normativa considera maltrato al hecho de “no alimentar en cantidad y calidad suficiente a los animales domésticos o cautivos”.



