El testimonio de Norma, vecina de 75 años que asiste al Polideportivo de barrio Ludueña sur, refleja la importancia de estos predios municipales y las actividades físicas y recreativas que ofrecen.
“Hago aquagym en la pileta del Club Tucumán y yoga en el polideportivo. Tengo toda la semana ocupada gracias a esta propuesta. Estoy feliz en el grupo de adultos mayores”, compartió Peirano quien además es profesora de mandala en el Garzón.
“Para las personas de nuestra edad, tener algo así es hermosísimo porque nos hace socializar y mantenernos activas con todo lo que eso representa. Es algo muy valioso por parte del predio”, valoró.
Por otra parte, Norma contó que “este año no me puedo ir de vacaciones. Pero tengo mi lugar acá, y me encanta. Gracias a este predio y a las propuestas municipales, la pasamos muy bien todos porque esto abarca más allá de mi pensamiento u opinión. Lo veo en el resto de las chicas cómo la pasan acá”.
En su testimonio, Peirano confesó: “Nunca imaginé que a esta altura de mi vida podría tener las actividades que tengo. Esto nos mantiene bien desde lo mental y físico a todas. Me siento inmensamente feliz cuando estoy acá”.
En el mismo sentido, la mujer amplió: “Vivo el día a día y me pone contenta saber que en Garzón tengo cosas para estar mejor, como buena calidad de vida y felicidad. Más aún con todos nuestros pares. Nosotras estamos agradecidas al polideportivo”.
Por último, y en el marco de su experiencia, Peirano reflexionó: “Dicen que la felicidad son momentos. Bueno, este es un momento de felicidad y mucho disfrute desde lo personal”.
El testimonio de esta usuaria del polideportivo Garzón comprueba que estos predios municipales no sólo mejoran la salud física, sino que también enriquecen emocional y socialmente a quienes los aprovechan y disfrutan, en especial, al grupo de adultos y adultas mayores.





