Con fuerte impronta participativa, el espacio público sumó canchas de fútbol-tenis, un renovado playón polideportivo, novedosos juegos y un mural diseñado a partir de la identidad barrial
«Lo más lindo es ver la cantidad de gente que hay acá y saber que estará así siempre, porque es un lugar que tiene espacios y lugares para que los vecinos la llenen todo el día», completó Javkin.
El carácter distintivo de la remodelación radica en un diseño personalizado que tradujo las necesidades barriales en soluciones arquitectónicas creativas. La fisonomía y la geometría del predio surgieron del análisis de cómo la propia comunidad habitaba y transitaba el espacio previamente, lo que dio origen a un circuito peatonal cuyos senderos de hormigón integran de manera directa pérgolas metálicas diseñadas para ofrecer sectores inmediatos de gran cantidad de sombra.
Por otro lado, la propuesta lúdica se reformuló a través de un inédito sistema de módulos geométricos de bloques de hormigón a distintas alturas que incentivan el movimiento dinámico, permitiendo a los chicos trepar, saltar y deslizarse mediante toboganes de tipo tubo que conecta los bloques directamente con el suelo. Estos bloques en desnivel configuran además un anfiteatro con gradas de uso flexible, ideal para albergar espectáculos públicos de forma integrada.
A la par, los trabajos priorizaron una profunda renovación de la infraestructura urbana y la incorporación de equipamiento de calidad. Las tareas contemplaron la ejecución de senderos de hormigón, rampas de accesibilidad, y la reconstrucción de veredas, junto a la parquización general y la instalación de un nuevo sistema de iluminación LED en todo el sector.
En materia de deporte y recreación, la intervención incluyó el reacondicionamiento del playón polideportivo existente con la colocación de un cerco para-pelotas, la incorporación de canchas de fútbol-tenis y la disposición de un área equipada con estaciones aeróbicas para promover la actividad física.
A su vez, se instaló un mangrullo integrador y un sector específico de juegos infantiles y de primera infancia provistos de piso de caucho antigolpes para brindar mayor seguridad a los más chicos.
Esta puesta en valor se completó con un diseño de pintura en degradé cuadriculado que unifica visualmente el playón con los colores del entorno, coronando la obra con un mural artístico que plasma la identidad del barrio bajo el título de «Mi Tierra Mi Casa», como se denomina al sector.
Esta intervención se consolida como un espacio público único que respeta y jerarquiza la identidad particular de esta zona del barrio Triángulo y Moderno. La obra demuestra que la recuperación del territorio, combinada con la escucha activa y la participación real de los vecinos, permite materializar proyectos de alta calidad urbana que devuelven a las familias un verdadero sentido de pertenencia, convivencia y disfrute cotidiano.
Con este tipo de intervenciones, el municipio reafirma el valor de transformar el territorio a través de la escucha atenta y la planificación técnica participativa, así como se vienen llevando a cabo las plazas de cercanía consensuadas y elegidas a través del Presupuesto Participativo. De esta manera, se le devuelve a los barrios espacios públicos de calidad diseñados para fortalecer el respeto, la convivencia vecinal y el disfrute cotidiano de las familias.




