En las próximas semanas se iniciará el plan de arbolado 2025, que contempla sumar a la ciudad 10 mil árboles, 15 veces la cantidad de los que se perdieron por el temporal del 5 de febrero.
En paralelo, continúa desarrollándose el primer censo de arbolado de espacios públicos. La iniciativa forma parte del Plan de Arbolado y permitirá conocer la cantidad y estado de todos los ejemplares existentes en parques, plazas, plazoletas y paseos de la ciudad.
“El ambicioso plan prevé reponer el arbolado afectado por la última gran tormenta, cazuelas vacías de alineación, espacios verdes y avenidas. Vamos a priorizar especies nativas provenientes del Vivero Municipal”, expresó el secretario de Ambiente y Espacio Público, Luciano Marelli.
“Los árboles son un componente fundamental para garantizar una ciudad habitable y sustentable. Sus contribuciones y aportes son muchos: dan sombra, reducen el impacto del sol y calor y así el consumo energético, mitigan los niveles de ruido, absorben contaminantes y mejoran la calidad del aire”, concluyó el funcionario municipal.
En materia de arbolado en Rosario se abordan distintos aspectos. Por un lado, se trabaja en el mantenimiento aéreo, que incluye tareas de poda y escamonda; por otro, se realizan intervenciones en raíces y ampliaciones de cazuelas. A su vez, cuando un árbol presenta riesgos de caída u otros problemas, se procede a su extracción, previo dictamen de un ingeniero agrónomo.
Saldo de la última tormenta
Como consecuencia de la tormenta de severa magnitud, el sistema de reclamos de la Municipalidad de Rosario registró cerca de 1.250 incidencias vinculadas al arbolado público; de ellas, 600 casos correspondieron a caída de árboles. Las precipitaciones acumularon 120 mm, lo que equivale al promedio histórico de todo el mes de febrero (en enero de 2025 se registró la mitad, 58,5 mm); con ráfagas de viento que llegaron hasta los 102 km/h.




