BUENOS AIRES – Juan Pablo Lamadrid Barraza, el tenista de mesa chileno de fama internacional, será extraditado a la Argentina en calidad de detenido para ser interrogado por una jueza. El motivo es por una denuncia que una joven, hoy de 19 años, hizo sobre hechos que tuvieron lugar en 2017, cuando tenía 14, y también disputaba un torneo internacional en instalaciones del Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CENARD).
Según denunció la joven, el 14 de diciembre de ese año, ellos no se conocían, pero él se la cruzó en un pasillo del predio donde no había nadie, la tomó por la fuerza, la introdujo en un cuarto de máquinas y la violó. El deportista tenía 20 años y ella 14.
Cinco años después, la joven hizo la denuncia y la jueza de instrucción Paula González corroboró algunas cosas como ser el trauma psicológico con el que quedó la mujer y que allegados a ella testificaron en ese sentido. La magistrada llegó hasta pedir la captura internacional del deportista y, finalmente, la Corte Suprema con la firma de la mayoría de sus miembros concede el pedido de la jueza argentina. «Ejecutoriado que sea este fallo, póngase al requerido a disposición del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, para ser entregado al solicitante y comuníquese la presente sentencia a la Policía de Investigaciones de Chile», sostiene la resolución.
Además, aclaró que «la medida cautelar personal de prisión preventiva se mantendrá vigente respecto del requerido hasta su entrega a las autoridades requirentes, o hasta disposición en contrario, dejándose constancia que aquel se encuentra privado de libertad desde el 21 de septiembre de 2022», es decir, que será entregado a la jueza argentina bajo detención. A través de abogados, el tenista de mesa negó la acusación y dijo que, incluso, no tuvo contacto con la denunciante y que no la conoce, pero la magistrada comprobó que ambos estuvieron en el predio el mismo día en que se disputó el campeonato de ping pong.
Pericias
De la exploración clínico-psicológica surgen indicadores de sentimientos de vulnerabilidad y malestar subjetivo significativo, acompañados de afectividad acorde al tipo displacentero y episodios de ansiedad (ataques de pánico), de cualidad psicotraumática razonablemente asociados con la experiencia de victimización sexual denunciada», sostiene un informe que está en manos del juzgado.
La jueza González ahora aguarda la extradición para poder interrogarlo y luego determinará si lo procesa o no.